Sonia Arcos, economista, colaboradora de la Fundación Sauce, redactora de You,Coach! y alumna de la Certificación Profesional de International Coaching School.
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LAS RELACIONES SEGÚN EL MÉTODO SEDONA
Este mes vamos a empezar a abordar un tema que a todos nos preocupa en algún u otro momento: las relaciones, y vamos a aprender como las trabaja el Método Sedona. La mayor parte de nuestras relaciones, y de nuestros patrones de relación en general, se basan más en la necesidad que en el amor.
Todo sentimiento que no sea de amor es un sentimiento de no amor. Si liberamos los sentimientos de no amor nos volvemos más cariñosos interna y externamente. Cuanto más cariñoso seas, mejores pueden ser tus relaciones, y mayor atracción despertarás en tu pareja.
De ese goteo forman parte el miedo a perder el cariño, el resentimiento hacia las personas de quienes pensamos que deberíamos recibirlo, y el simple acto de apartar la vista del amor que, por naturaleza, ya somos. Para superar estos dilemas hay que soltar el deseo de amor o aprobación.
En todas las relaciones al principio se vive la «fase de luna de miel». Seguramente el gozo que sentiste durante esa fase no sea ya más que un recuerdo. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre lo que quizá añores como tu luna de miel y lo que hoy sientes? Muy sencillo: al principio de la relación, amabas y aceptabas a tu pareja tal como era.
Cuando una relación se puede estropear es en el momento en que tu pareja dice o hace algo, o se comporta de una forma que tú te niegas a aceptar interiormente. Entonces empiezas a ofrecer resistencia a ese rasgo o comportamiento determinados.
El método Sedona trabaja este tema desde varios enfoques: trascender a nuestros padres, pasar del miedo al amor, aceptar las cosas como son, e imaginar la relación ideal.
Trascender a nuestros padres
Nuestros padres influyen en nuestra forma de entender las relaciones. Son nuestros primeros modelos, debido a la forma que tenían de relacionarse entre sí y a cómo se relacionaban con nosotros.
Para empezar a lograr una total libertad en tus relaciones, comienza por centrarte en tu relación con tus padres, o en la que ellos mantuvieron entre sí.
¿Hay algo en todo ello a lo que te resistas o que quieras cambiar, o alguna cosa que hayas empleado como modelo?
¿Despierta esto un deseo de aprobación, control o seguridad?
Cualquiera que sea el deseo, ¿podrías permitirte soltarlo?
Busca alguna cosa en tu relación con tu padre y tu madre, con uno de los dos, o en su relación mutua, que te gustaría cambiar.
¿Podrías soltar el deseo de cambiarlo?
¿Hay algo más en tu relación con tus padres, o en su relación mutua, que te gustaría cambiar?
De ser así; ¿podrías soltar el deseo de cambiarlo?
Considera de nuevo estas preguntas. Observa si en tu relación con tu padre o con tu madre, o en la relación de uno y otra, existe algo que no te gustara, o que no te guste, y que desearías cambiar.
¿Podrías soltar el deseo de cambiarlo?
¿Existe algo más en la relación con tus padres, o en la relación mutua de éstos, que de algún modo haya influido en tus relaciones hasta este momento? Ten en cuenta que o vives oponiéndote a esas primeras relaciones, o has hecho de ellas tu modelo, aunque no funcionaran.
Pasar del miedo al amor
¿Qué hay que te dé miedo que pueda ocurrir, sea en esta relación actual o en tu relación ideal?
¿Qué te da miedo de las relaciones, o de esta relación?
¿Podrías soltar el deseo de que eso ocurra?
Piensa en algo más que temas que se produzca en esta relación actual o en las relaciones en general.
¿Podrías soltar el deseo de que se produzca?
Repite estas preguntas cuatro o cinco veces, aceptando cualquier temor que aparezca y libera sobre él. Se trata de un área sobre la que puedes seguir liberando durante el día.
Aceptar las cosas como son
Aceptar a tu pareja simplemente como lo que es (tu pareja) te ayudará a abrirte al amor que has estado buscando.
¿Podrías permitirte aceptar sin más tu relación actual, si es que tienes alguna?
¿Podrías aceptar lo que haya ocurrido en el pasado y también lo que pueda pasar en el futuro?
¿Podrías permitirte aceptar las cosas tal como son ahora?¿Dejar simplemente que estén ahí?
Así pues, ¿podrías permitirte aceptar lo que en este momento hay en tu relación?
¿Podrías dejar que sea tal como es?
Imaginar tu relación Ideal
Acomódate y empieza a pensar en cómo es tu relación ideal. Recuerda que cuando «visualices» algo, lo mejor que puedas, debes usar todos tus sentidos. Combina las imágenes mentales con las sensaciones y los sonidos físicos, e incluso añade los olores si con ello mejora tu capacidad de imaginación.
Así pues, ¿cómo sería la relación que ahora mismo tienes si fuera perfecta? O ¿cuál sería tu relación ideal en general? Permítete imaginar cómo es, aplicando a esaimaginación tantos sentidos como puedas.
¿Cómo es tu relación ideal, cómo se siente y cómo suena?¿Hay algo en tu interior que diga: «No, no puedes o no debes tener eso» o «No tienes eso?
¿Procede ello de un deseo de aprobación, control o seguridad/ supervivencia?
Cualquiera que sea el deseo, ¿podrías soltarlo?
Imagina de nuevo tu relación ideal aquí y ahora. ¿Cómo es, cómo se siente y cómo suena? Emplea todos tus sentidos. Haz que la imagen sea lo más viva que puedas.
Esta vez observa si surge alguna idea, algún pensamiento o alguna creencia que diga:
«No puedes tener eso» o «No debes tener eso» o «Nunca tendrás eso» o «No es posible».
¿Este pensamiento procede de un deseo de aprobación, control o seguridad?
¿Podrías liberarlo?
Ahora imagina de nuevo tu relación ideal. ¿Podrías dejar simplemente que exista?
Saber que está bien tener una relación ideal y, al mismo tiempo, aceptar la relación tal como sea en ese momento. Dejar que esté bien aquí y ahora.
Si sientes algún reparo en tener la relación ideal,¿podrías liberarlo y saber que en este momento estás bien?
Fuente: “El método Sedona” Hale Dwoskin. Editorial Sirio.