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nº 33 Febrero 2011

navidad
DE ADENTRO HACIA FUERA

revolutionay roadSonia Arcos, economista, colaboradora de la Fundación Sauce, redactora de You,Coach! y alumna de la Certificación Profesional de International Coaching School.
sonia.arcos@gmail.com
www.tupersonalcoach.com
www.fundacionsauce.org

metodo

NUESTRA RELACIÓN CON EL DINERO SEGÚN EL MÉTODO SEDONA (III)

En este capítulo vamos a explicar como aborda el Método Sedona el tema de nuestra relación con el dinero. Ya que también podemos soltar nuestras creencias sobre este aspecto de nuestra vida, para poder recibir dinero, tener o incluso ahorrarlo. Algunos problemas con el dinero muy comunes son que nos gastamos lo que ganamos y que no nos permitimos ganar lo que merecemos. Si analizamos las emociones que están relacionadas con nuestro comportamiento hacia el dinero podremos soltarlas a través del método sedona, y equilibrar nuestro estado financiero.

Básicamente hay tres factores clave a la hora de analizar las emociones relacionadas con el dinero: el deseo, el miedo, y las creencias que nos enseñaron nuestros padres sobre el dinero. Vamos a trabajarlas por separado, para luego acabar diseñando como sería nuestra situación económica ideal.

El deseo

El deseo es un estado emocional en que nos reprimimos de tener lo que deseamos, a menudo sin darnos cuenta de ello.

El deseo nos lleva a sustituir la realidad por la fantasía y muchas veces antes de cerrar una transacción económica ya estamos contando las ganancias y pérdidas. Contamos los beneficios que vamos a obtener y como los vamos a gastar mentalmente incluso antes de que sean una realidad.

Puedes soltar este tipo de deseo analizando que hay detrás de él, si un deseo de aprobación, control o seguridad. Al hacerlo verás que podrás decidir mucho mejor sobre tu manera de manejar el dinero.

El miedo

Piensa en tus miedos sobre el dinero. A todos nos han ocurrido cosas referentes al dinero que no nos gustaban, o les han ocurrido a personas que conocemos. Queremos evitar o prevenir que se produzcan de nuevo esas experiencias, lo cual, evidentemente, significa que seguimos manteniéndolas en la mente.

¿Y si ocurre algo de eso que temes por el hecho de tener dinero o libertad económica?

Cualquiera que sea el miedo que tengas: ¿Podrías, sólo de momento, soltar el deseo de que ocurra? Si mantenemos un miedo en nuestra mente estamos atrayendo a que esa situación ocurra realmente.

¿Qué otras cosas temes que ocurran si tienes mucho dinero en el banco?

¿Podrías darlas por supuestas?

¿Tienes miedo de que perjudiquen tus relaciones?

Analiza cuáles son tus temores por el hecho de tener mucho dinero o libertad económica, y escoge cualquiera de ellos.

¿Podrías soltar el deseo de que ocurra eso?

Busca algo más que temas que ocurra si tienes una completa libertad económica y abundante dinero. Tal vez te dé miedo no saber administrar el dinero de forma responsable.
¿Podrías soltar el deseo de que ocurra tal cosa?

Repite las preguntas anteriores varias veces más, dejando que tus temores desaparezcan.

Las creencias que nos enseñaron nuestros padres sobre el dinero

Con respecto a las creencias sobre el dinero de nuestros padres normalmente adoptamos dos actitudes diferentes, o las seguimos fielmente o nos resistimos a ellas con todas nuestras fuerzas.

Piensa en la actitud de tus padres ante el dinero, en cómo te trataban en lo que a éste se refería, y en cómo se trataban entre sí.

Luego, pregúntate: ¿Hay algo en la actitud de tus padres y en sus acciones con el dinero que te gustaría cambiar o a lo que opones resistencia?

¿Podrías soltar el deseo de cambiar o de oponerte a su forma de ser?

Piensa en otra cosa a la que te resistas sobre la forma en que tus padres administraban el dinero o sobre su actitud ante éste.

¿Podrías soltar esta resistencia ahora? ¿Podrías dejar simplemente que se esfumara?

A continuación, piensa en algo más que te gustaría cambiar de la forma en que tus padres administraban el dinero, en algo que les ocurrió referente a éste, o en la forma que tenían de tratarte en cuestiones económicas.

¿Podrías soltar el deseo de cambiarlo?

Repite las preguntas anteriores unas cuantas veces más antes de seguir adelante.

¿Tus padres tenían un patrón negativo en las cuestiones económicas, un patrón que hayas imitado sin siquiera darte cuenta, que hayas adoptado en tu propia vida?

Si es así, ¿podrías aceptar esa actitud, esa creencia o ese patrón habitual?

¿Procede todo ello de un deseo de aprobación, control o seguridad?

Cualquiera que sea el deseo, ¿podrías permitirte soltarlo?

¿Hay alguna otra forma en que hayas copiado de tus padres la organización de tu economía que no te guste y quisieras cambiar?

De momento, ¿podrías simplemente aceptarla?

¿Podrías soltar el deseo de cambiarla? ¿Podrías soltar el deseo de imitar a tus padres?

Ahora, comprueba de nuevo si de alguna forma te opones a las actitudes de tus padres ante el dinero y si hay algo en ellas que desees cambiar. ¿O de algún modo copias a tus padres?

¿Podrías permitir que las cosas sean así, aceptarlas?

¿Procede todo ello de un deseo de aprobación, control o seguridad?

¿Podrías permitirte soltar ese deseo?

Dedica unos minutos a observar cómo te sientes en este preciso momento, después de liberar. La clave está en soltar tu resistencia (el sentimiento de necesidad de cambiar lo que fue o lo que es), y en soltar el deseo de ser como tus padres para conseguir su aprobación.

Imaginar tu situación económica ideal

Imagina cómo sería tu vida si lograras la total libertad económica y la abundancia. Experiméntalo profunda e intensamente.

Luego piensa si en este preciso momento hay algo en tu interior que diga: «No, no lo puedo tener». «No debería tenerlo». «No es real». «No es posible». O cualquier otro pensamiento o sentimiento que se oponga a esa imagen.

Oculto en esa oposición, ¿hay un deseo de aprobación, control o seguridad?

¿Podrías soltar tal deseo, de momento?

Permítete de nuevo imaginar que tienes la abundancia AHORA, que tienes la libertad económica AHORA. Imagina que es en este preciso momento. Observa cómo es esta situación, siéntela y escúchala.

Comprueba si existe algún pensamiento o sentimiento en contra. Luego, observa si hay algún deseo de aprobación, control o seguridad asociado a esos pensamientos o sentimientos.

Luego, ¿podrías soltar tal deseo?

Visualiza de nuevo que tienes libertad y abundancia económicas. ¿Cómo es  tu vida ahora y en esta situación?

Observa si todo ello procede de un deseo de aprobación, control o seguridad.

¿Podrías soltarlo?

Tranquilízate al saber que está bien tenerla, y que existe AHORA. No tienes más que aceptar la libertad y la abundancia económicas en tu vida, sabiendo que las mereces.

 

Fuente: “El método Sedona” Hale Dwoskin.  Editorial Sirio.

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"La crítica debe hacerse a tiempo; no hay que dejarse llevar por la mala costumbre de criticar sólo después de consumados los hechos."

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