Gorka Bartolomé Anguita, Presidente de la Asociación Iberoamericana de Coaching.
Es licenciado en piano y pedagogía musical y tiene un postgrado en música de cámara por la Universidad de Tel-Aviv. Coach profesional certificado por Iesec-Human especializado en coaching empresarial en el ámbito de liderazgo ejecutivo y coaching para equipos de alto rendimiento. Tiene una amplia experiencia en el campo de la dirección organizacional y gestión de proyectos.
La Asociación Iberoamericana de Coaching (AIC) se creó el 22 de diciembre de 2006 como una organización sin fines de lucro constituida de conformidad con al amparo de la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación.
Su visión es promover el coaching a los más altos estándares de excelencia universal y su misión, la de promover los intereses de los clientes en todo el mundo a través de una rigurosa certificación de los coaches y los más altos principios éticos, profesionales y empresariales.
Su riguroso proceso de certificación aporta a los coaches asociados un sello de distinción así como un conjunto de normas éticas de alto nivel a seguir durante su desempeño profesional. El objetivo de esta certificación es proporcionar a los coachees una garantía de que van a recibir el mejor coaching.
Sr. Bartolomé que supone para usted presidir AIC?
Supone una gran oportunidad para trabajar en el desarrollo de la profesión de coach. Nos encontramos en un momento de gran confusión respecto a la profesión y lo que ésta puede aportar en los diferentes ámbitos debido al exceso de información que tenemos actualmente. Desde la AIC creemos que es necesario establecer unos estándares más claros y fiables que los actuales a la hora de certificar coaches si realmente queremos que la profesión reciba el impulso y la credibilidad que se merece.
¿Qué es AIC? ¿Cuáles son sus objetivos y principales líneas de trabajo?
Evidentemente no queremos que sea una asociación más de coaching. Queremos diferenciarnos en trabajar sobre todo para la difusión y avance del coaching. Dar una imagen clara para que particulares y empresas puedan descubrir las ventajas y beneficios que éste les puede ofrecer que son muchas y desconocidas para la mayoría. Por otra parte velar por unos parámetros de certificación para coaches que permita tener en activo a profesionales realmente cualificados.
¿Por qué asociarse a AIC?
Todos hemos tenido la experiencia de tener que pertenecer a una asociación por el simple hecho de necesitarlo para poder ejercer profesionalmente sin recibir nada que nos aporte profesionalmente. Nosotros queremos dar a nuestros socios oportunidades de desarrollo profesional, organizar cursos, foros de debate, artículos profesionales, etc..
¿Qué retos afronta AIC para este año 2011?
Principalmente tenemos el reto de llegar a ser una de las asociaciones más activas del panorama actual. Para ello estamos programando una serie de actividades a nivel de las diferentes delegaciones que tenemos en América, Portugal y España. Además estamos organizando el primer congreso que tendrá lugar en Miami a principios de septiembre.
¿Cómo podríamos calificar la situación de la profesión de coaching a nivel de iberoamerica?
Estamos en una situación de crecimiento constante. Hay mucho interés por el coaching pero aún hay mucho desconocimiento. Estamos todavía a años luz de países como Estados Unidos o Inglaterra donde el coaching ya es algo que forma parte de la vida de personas y empresas de forma frecuente. Por eso uno de nuestros objetivos preferentes es la difusión del coaching.
¿Qué futuro inmediato cabe esperar a la profesión de coach?
Pues sinceramente el que seamos capaces de crear nosotros. Es una profesión con un gran potencial y futuro. Pero si no empezamos a trabajar en informar con claridad a los posibles clientes, simplificar la información, y formar coaches excelentes que puedan ofrecer una buena imagen de la profesión y los resultados que le corresponden, estaremos dejando pasar una oportunidad de poder consolidar una profesión muy necesaria hoy en día.