Por una vida mejor.
DAVID HERNÁNDEZ,
director de You, Coach!
david@newsyoucoach.com
Siempre me han resultado llamativos los “tips” o consejos para ser feliz. Algunos de ellos fallan por ser demasiado abstractos, imposibles de abordar ni tan siquiera por fases. “Se positivo”, puede ser un buen ejemplo de abstracción. “Dedica 10 minutos por la mañana para planificarte en el trabajo”, parece a priori más fácil de seguir. Hace tiempo que vengo dándole vueltas a la cabeza a la posibilidad de plantear mi particular lista de tips. Si bien, me da un poco de apuro, creo que tal vez a alguien incite a la reflexión y con que al menos una de las casi 15.000 personas que nos leen le sirva para su particular introspección, ya con ello me doy por satisfecho.
Ante la pregunta: ¿qué consejos darías para ser feliz? Respondo con otra pregunta… ¿Quién soy yo para aconsejar sobre ser feliz? Entiéndase, por tanto, mi aportación como una reflexión puesta en común más que como un enunciado o un argumento que tenga la vocación de ser cierto. Y es que entre otras cosas ¿quién tiene la verdad? Prefiero que sean útiles a que sean estrictamente ciertos.
Vivir acorde a tus valores:
Es la principal máxima, fruto de la cual la felicidad no tiene otro remedio más que manifestarse. Esto sugiere dos cosas, en primer lugar, identificarlos y en segundo atenderlos.
Es lógico suponer que si tu valor es CRECER deberás dedicar parte de tu tiempo a realizar alguna actividad que te permita crecer. Si tu valor es SALUD deberás cuidarte y garantizar un estado óptimo de salud. Y si tu valor es FAMILIA tendrás dificultades para ser feliz si estás todo el día en el trabajo.
Creo que la felicidad no es algo que te viene, algo que dependa de la suerte, ni de una buena racha, sino la consecuencia de la forma en la que vives. Así, si vives conforme a tus valores, la felicidad depende más de ti, que de factores externos.
Cuidar las creencias:
El mundo no existe al margen de cómo lo percibes. El mundo es exactamente tal y como lo percibes, matizado según los colores que le imprimen tus creencias. La verdad no es única, la realidad antes de ser “realidad” es percibida por nosotros y por tanto deformada o distorsionada por nuestros esquemas cognitivos. La vida no es eso que ocurre ahí fuera, más bien, es eso que ocurre dentro de nuestro cerebro. Y si hay algo cierto, es que viviremos toda la vida en nuestro cerebro. Y ya que va a ser así, ¿por qué no cuidar nuestra morada? ¿Por qué no quitar las grandes creencias que nos limitan? “No valgo lo suficiente”,” No sirvo para esto”. “No me merezco ser feliz”. De sobra es conocido el efecto Pigmalión, nuestras creencias tienen el efecto de guiar nuestro comportamiento para confirmarse.
Autoestima:
En mi experiencia como coach, me permito la licencia de formular una “ley” sobre las personas: las personas más felices tienen una autoestima saneada, y además, las personas con una autoestima saneada se sienten más felices. Es un efecto de doble dirección. Las personas con autoestima saneada no se creen las mejores del mundo, ni mucho menos, ni se pasan la vida cuestionando su valía y sometiéndola a examen (no buscan enfermizamente la aprobación de sus jefes , ni que los demás le recuerden lo que valen). Viven al margen de esta dañina guerra mental.
Tiempo:
Sin duda, la gestión del tiempo a nuestro favor es la gran diferencia entre una vida con el paso cambiado o un feliz paseo por todas las facetas de nuestra vida. Tiempo para reflexionar, para disfrutar, para satisfacer nuestros valores. El tiempo es ese “intangible” que nos permite dedicarnos, enfocarnos a las cosas… y también el que nos lo impide. El factor tiempo es tradicionalmente una fuente inspiradora de creencias limitantes, elaboramos comúnmente atribuciones externas respecto a él: “22 no depende de mí”, no pudo hacer nada por controlarlo o “se me escapa”.
El coste de no parar para reflexionar sobre si el uso que hago del tiempo me satisface o no marca la diferencia entre una existencia “a salto de mata” y otra más “tranquila”. En estos casos un pequeño esfuerzo vale la pena, al fin y al cabo es cuestión de tiempo…
Vivir acorde a tus valores, cuidar lo que crees, tener una autoestima saneada y usar el tiempo a nuestro favor. Merece la pena intentarlo, ¿no creen?
PNL y Espiritualidad
XAVIER PIRLA, Director Talent Institut
www.talentinstitut.com
El desarrollo de las capacidades humanas tradicionalmente ha estado unido a una concepción espiritual del mundo. De hecho, durante siglos el único modo de desarrollar el potencial humano era a través de religiones, cultos, sectas, logias, etc. Con la llegada de la psicología a finales del siglo XIX, se empezó a desarrollar una nueva aproximación a ese desarrollo, aunque incipiente. Seguramente, y por este motivo, todavía hay mucha gente que confunde o que mezcla la PNL con la espiritualidad.
En este sentido, en el contexto de la PNL, donde muchos se atreven a hablar de PNL y a dar formación sobre ella, uno de los fenómenos más extravagantes que se producen es mezclar la espiritualidad con la PNL y venderlo todo en el mismo paquete.
Cabe decir, que ciertas personas están muy atraídas por lo espiritual, paranormal y esotérico y que esta mezcla les resulta cómoda, pero en la mayoría de los alumnos genera confusión que les hablen de energías, guías, animales de poder, canalizaciones, símbolos místicos, constelaciones familiares, viajes astrales, auras, hadas, ángeles, arcángeles,... en un curso de PNL.
Y es que sin desmerecer ninguna de estas disciplinas, PNL es PNL y el resto son otras cosas. La PNL es una metodología analítica para modelar la conducta humana que permite construir descripciones funcionales de lo que de otra manera serían sólo manifestaciones de conductas.
La verdad es que la PNL como tecnología de modelado no tiene alma, ni emociones, ni sentimientos y por lo tanto, no puede tener gurús al carecer de ideología. Algunos de ustedes se preguntarán cómo puede ser eso si han escuchado a muchos hablar de la filosofía de la PNL.
En mi opinión, este hecho responde a:
A la necesidad de algunos de darle contenido a lo que sólo tendría que ser estructura.
A la necesidad de algunos de convertirse en gurús y tener seguidores.
A simplemente la incompetencia y la falta de comprensión de lo que es la PNL.
A la mala interpretación de lo que piensan sus creadores como si eso fuera la PNL, (no mezclar sus opiniones con la tecnología).
Cuando escucho que alguien empieza a invocar en los cursos animales de poder, a generar energías o a ver extraños seres en la sala, lo primero que me pregunto es que necesidad tiene de hacerlo si con los contenidos que hay de estricta PNL hay para cubrir horas y horas de formación. Lo segundo que pienso es que (y teniendo en cuenta la primera premisa) como pueden ofrecer todo lo que tendrían que ofrecer en un curso de PNL si están haciendo otras cosas.
Pero lo cierto, es que hay un gran desconocimiento sobre que es realmente la PNL: es una ingeniería de la conducta humana, y que por lo tanto, la ingenierías no dan sermones de lo que está bien y de lo que está mal. Eso se queda para la filosofía (de la que un día se escindió la ciencia y la tecnología, pero que hasta hace pocos siglos iban de la mano) o hasta para las religiones. La tecnología y la sabiduría son cosas diferentes. La tecnología es una herramienta, algo que se usa, la sabiduría es conocimiento (algo que se experimenta o se aprende). Hay muchas personas sabias por el mundo, y algunas de ellas, enseñan con mayor o menor fortuna PNL pero lo compensan con sus años habiendo vivido en la India, o en cualquier otro sitio místico. Eso no está ni bien ni mal, bajo mi punto de vista, si queda claro que no es un curso de PNL, sino de PNL con algo más.
Y por supuesto, hay personas que necesitan sentir que la PNL es algo mágico, espiritual, etc..., pero lamentablemente para ellos, la PNL es otra cosa, ni mejor ni peor, diferente. Confundir a los estudiantes me parece deshonesto porque ellos están en una posición de desventaja ya que no saben lo que deberían encontrarse de antemano, y esto, termina generando en muchas personas, desconcierto, desconfianza, recelo y finalmente frustración, extendiendo la idea de la que la PNL es una especie de secta.
Creo que sería mejor tanto para los alumnos como para los profesionales que nos dedicamos a ofrecer un producto de calidad, que se aclararan conceptos y que dejaran para cursos más especializados, las bolas de energía, los animales de poder, lecturas de aura y las canalizaciones de espíritus ascendidos, y se centraran en una formación seria, analítica, que permita desarrollar habilidades conductuales útiles, prácticas que permitan el desarrolla tanto personal como profesional de los asistentes.
Comunicación y Habilidades Sociales.
ANNA FORTEA, Coach.
anna.fortea@gmail.com
"Cuanto más trabajes en ser tú mismo, mayores probabilidades tendrás de sentirte resuelto y significativo en tu vida".
Wayne W. Dyer
Una conducta socialmente habilidosa se define como un conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás y resolviendo de inmediato los problemas surgidos en una situación determinada minimizando la probabilidad de futuros problemas.
Las habilidades sociales son esenciales para obtener 2 tipos de objetivos:
Objetivos afectivos: consiguiendo relaciones satisfactorias con los parientes y con los demás, estableciendo amistades y relaciones amorosas.
Objetivos instrumentales: permitiendo actividades con éxito en la comunidad incluyendo comprar, vender, la utilización de instituciones sociales y prestaciones, entrevistas de trabajo y trabajar.
Ante la conducta de las personas nosotros nos formamos una impresión global (llamada MOLAR) que está formada por miniconductas específicas (llamadas MOLECULARES).
Los componentes moleculares más importantes de toda conducta interpersonal son los siguientes:
COMPONENTES NO VERBALES:
- La mirada
- La expresión facial
- La sonrisa
- Los gestos
- La postura
- La orientación
- La distancia/el contacto físico
- La apariencia personal
COMPONENTES PARALINGÜISTICOS
- El volumen de la voz
- La entonación
- La fluidez
- La claridad
- La velocidad
- El tiempo de habla
COMPONENTES VERBALES
Algunos elementos verbales que se han encontrado importantes en la conducta socialmente habilidosa han sido, por ejemplo, las expresiones de atención personal, los comentarios positivos, el hacer preguntas, los refuerzos verbales, el empleo del humor, la variedad de los temas, las expresiones en primera persona, etc.
ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES
Los componentes del adiestramiento en habilidades sociales son los siguientes:
Modelamiento
Se puede definir como un aprendizaje por medio de la imitación. La persona que observa el modelo debe saber que tiene que imitarlo, asumir una actitud similar, tener simpatía o que le guste el modelo y ser recompensado por realizar las conductas observadas.
Las etapas del modelamiento son tres: Atención, Retención y Reproducción.
Representación de papeles (Role Playing)
Es una situación en la que a un individuo se le pide que desempeñe un papel, es decir, se comporte de determinada manera.
Retroalimentación
Este procedimiento lo podríamos definir como suministrar al sujeto adiestrado información sobre cómo ha representado el papel asignado. Debemos destacar la importancia que tiene el refuerzo social, es decir, el elogio, la aceptación y el estímulo, ya que se ha comprobado la enorme influencia que tiene en la modificación de conducta. Salvo algunas excepciones, cuanto mayor es la cantidad de refuerzos, más se intensifican los efectos positivos.
Generalización
El interés principal de cualquier proceso de este tipo no es el rendimiento obtenido en el lugar donde se ha realizado, sino en la vida real.
Los cuatro procedimientos vistos no son efectivos por si solos. Así por ejemplo, el modelamiento funciona en el aprendizaje de conductas nuevas pero sin la suficiente práctica, los antiguos comportamientos tienden a reaparecer. La práctica o representación de papeles constituye una ayuda importante en el aprendizaje, pero se debe tener en cuenta que son las conductas correctas las que hay que practicar y que sin un modelo anterior o una situación similar, el rendimiento del alumno casi no mejorará en relación al nivel inicial. Una vez realizado el modelamiento y la representación de papeles, las conductas recién aprendidas tienen una gran probabilidad de mantenerse, pero esto no sucederá a menos que los alumnos vivan esas conductas como experiencias recompensadas. De esta manera, señalamos la necesidad decisiva del refuerzo. La combinación de estos tres procedimientos constituye un planteamiento de aprendizaje en habilidades mucho más efectivo y con un mayor campo de aplicación.
Sobre los factores que marcan el rumbo de las personas.
JAVIER MARTÍN HERNÁNDEZ, Estudiante de Administración y Dirección de Empresas
javier87martin@hotmail.com
Es muy utilizado el sabio refrán de "dime con quién andas y te diré quién eres". Y no le falta razón, por varios aspectos fundamentales.
No cabe duda de que la genética juega un papel trascendental en la personalidad de cada individuo y nos marca un análisis interno de cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, pero sin embargo, es el entorno quien marca si potenciamos más determinadas fortalezas o si por el contrario y en detrimento, se exaltan más las debilidades.
A lo largo de nuestra vida, cometemos errores en determinadas etapas de nuestro ciclo vital, según van pasando los años nos vamos sorprendiendo y preguntándonos por qué éramos así antes o qué nos llevó a tener determinados comportamientos que luego no llegamos a comprender ni les encontramos explicación.
La respuesta a esta pregunta, es que nuestro entorno va cambiando, los valores que nos inculcan nuestros padres y que decidimos seguir o no en nuestra pubertad, los valores que nos inculcan el grupo de amigos que vamos haciendo durante el paso del tiempo, o el incansable aliento de la soledad en algunos momentos, son factores determinantes que marcan nuestros actos con el paso de los años.
Vivimos en una época en donde cada vez es más latente el poder social con el uso de las nuevas tecnologías y el ser individual es más fuerte a la hora de mover grandes colectivos, privilegios que antes únicamente tenían los medios de comunicación masivos. Esto nos puede permitir que abramos la mente de aquellas personas que por diversas circunstancias se muevan en un entorno contaminado permitiendo abrir nuevos caminos que antes no existían o estaban muy oscuros para estos individuos.
Es nuestro deber en la sociedad actual usar positivamente este pensamiento y esta tecnología para construir un futuro mejor renovado de valores e ideales que en la actualidad carecen de importancia, que están infravalorados en muchos estratos sociales y que tristemente está alentado en algunos casos por los medios de comunicación.
Muchas personas viven en el desaliento de su propia rutina, sin pensar en que cada vez son más poderosos en la sociedad y pueden ser parte activa de una renovación social que nos llevará a una mejor calidad de vida que podremos disfrutar tanto nuestra generación así como las generaciones venideras a las que deseamos ceder un legado del que nos podamos sentir orgullosos.
Desde hoy me comprometo a ser un pequeño impulso para conseguir este objetivo.
Lo que el oído no percibió.
MOISÉS BERMÚDEZ HERNÁNDEZ, estudiante de Psicólogia.
moixfile@hotmail.com
Eran las 7.45 h de la mañana, caminaba por la calle con los cascos puestos escuchando música…al observar el bullicio veía gente de todo tipo pasar, en muchas se dibujaba en la cara una expresión de urgencia temporal, en otras de cansancio o fatiga, otras sin embargo parecían sonreír ante los pequeños rayos de sol que aparecían entre las nubes de un otoñal cielo.
Al entrar en el tranvía procuré sentarme donde lo hacía siempre como persona de costumbre, un lugar cerca de la ventana….a mi lado se encontraba una pareja. Al prestar atención vi en sus caras un sentimiento de rabia, el chico parecía enojado por algo y ella solía morderse el labio con fuerza, como evitando decir algo, intentando que ciertas palabras no escaparan, pero también me confundía verla a punto de llorar…ante tal situación dispuse a quitarme los cascos de la manera más sutil posible y poder de ese modo, entender mejor la situación. En ese momento de la boca de la chica salió una frase interesante: “¡me molesta que te retraigas!”. Esa frase pareció ser un potente detonante, tanto que la discusión a cada tiempo que transcurría se volvía más tensa, fría…lo que podría denominarse una escalada progresiva de reproches, a lo que yo me preguntaba: ¿esto clarividencia algo?, ¿es una buena comunicación o se están perdiendo ciertos matices importantes?.
Desde luego una frase como la de la chica disponía una relación causal en un único sentido, en el que hacía a su pareja completamente responsable de cómo se sentía en ese momento. Esa situación me hizo recordar una asignatura y en particular una orientación dentro de la psicología llamada “terapia sistémica”. En esta se trataban unos conceptos muy interesantes y aplicables en gran medida a la práctica diaria en el campo de las interacciones humanas. “El lenguaje analógico y digital”, así me lo explicaron en su momento y fue muy ilustrativo,…cuando estamos en mitad de una interacción comunicacional hay dos lecturas posibles comparables a las que haríamos mirando un reloj,…una parte sería el contenido del mensaje (“lo que decimos”), la otra lo que queda fuera más difuminado, mucho más complicado de descifrar, como el tono de nuestra voz, la mirada, los gestos y expresiones (“como lo decimos”). Es decir al mirar un reloj digital, este parece darnos una hora más certera de forma visual, sin embargo no pasa lo mismo en uno analógico…donde muchas veces la orientación de las agujas nos confunden y nos hacen titubear a la hora de determinar la hora adecuada.
Esto fue para mí muy determinante, es cierto lo que dicen muchos estudios científicos sobre la comunicación, que un 80% del significado que obtenemos de los mensajes depende del lenguaje analógico y no tanto del digital…no es más importante el qué se dice, sino el cómo lo decimos.
Volviendo a la situación del tranvía, donde la discusión seguía sin parar…puede obtener más información de la que esperaba. Al parecer ella le recriminaba a él que siempre que estaba mal o le pasaba algo no le contaba las razones de por qué se sentía como se sentía y su idea de una relación era que debían saber todo el uno del otro. Aquí ya había una cantidad inmensa de detalles, la relación causal unidireccional de la chica en “me molesta que te retraigas” se “deshacía” para ser una relación bidireccional donde la correcta formulación de la frase sería “Cuando me retraigo tú te molestas y al molestarte me retraigo más”. Sacaría aquí alguna conclusión más: la terapia sistémica entiende que las personas no somos seres que actuamos exclusivamente por pura iniciativa o motivaciones internas, sino que reaccionamos antes las informaciones y las demandas de los otros, esto es, las personas actuarán para con nosotros en función de cómo le transmitamos los mensajes y recalco el “cómo” está sujeto a exigirnos una mayor interpretación por nuestra parte y representa, como habíamos dicho anteriormente un 80% de la información que mandamos. ¿Serían conscientes de ello mis compañeros de trayecto? 0 ¿probablemente pensarían que el otro actúa como actúa porque es “así” y siempre lo será?
En tal caso, eso me llevaba a repasar lo siguiente. Si analizaba el lenguaje de la chica en términos analógicos veía un rostro de enfado, un entrecejo fruncido, muchas veces evitaba el contacto visual con su pareja,… ¿eran esas buenas herramientas sociales para atraer de su pareja la confianza para contarle lo que le ocurría? Evidentemente no. Una persona que pasa por un problema, el cual le causa ansiedad, malos ánimos o cualquier otro tipo de mal sentimiento, ¿necesita de otra persona en su mismo estado? Sin duda alguna, nos abrimos a quienes nos transmiten seguridad, tranquilidad…”un puente” entre como se sienten para pasar a otro lugar donde puedan encontrar apoyo y compresión.
La transformación terapéutica en este caso comenzaría por cambiar aspectos de la comunicación que el oído no entiende, cambiaríamos los contenidos superficiales pero a la vez claves de la comunicación. Según la teoría sistémica, si consideramos a la otra persona legítima de cómo se siente y cambiamos aspectos nuestros, se darán en cierta medida cambios en la otra persona. Es decir, la chica se acercará a su pareja y le preguntará como se siente y si su respuesta fuera de tipo: “no me pasa nada” “me encuentro bien”…aun que su lenguaje no verbal claramente nos dice a gritos lo contrario,…lo correcto por parte de la chica sería decirle que lo entiende, que confía en lo que dice, pero que supiera que, si realmente algo le estuviera pasando ella estaría ahí en cualquier momento para oírlo, y todo esto, indiscutiblemente acompañado de un estado de serenidad, tranquilidad, sin mostrar ansiedad alguna. Muy probablemente, con el tiempo, se mostraría un cambio en esas interacciones.
Saliendo de mis razonamientos y de la aplicación de hechos aprendidos en determinadas materias, podía estarme equivocando, pero sin duda había algo que me quedaba claro: que la comunicación no son meras palabras lanzadas, sino que tiene otros componentes que en muchas ocasiones se les escapan a la audición y tenemos que recurrir a otros sentidos para que completen dicho significado de las palabras. En gran medida esto no solo tendría aplicación en una simple discusión de pareja aislada que se dio dentro de un tranvía, sino que en miles de ámbitos, laborales, sociales, en infinitas situaciones estamos jugando con esos lenguajes. El saber que existe puede hacer auto-explorarnos a nosotros mismos y ver los matices que transmitimos, y no estaría de más ver las pautas comunicativas que tomamos con determinadas personas, “mirar desde fuera” nuestras relaciones. Como ya decía un gran genio del siglo XX Albert Einstein: “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
Con dos agendas y un bocadillo.
LETICIA NÚÑEZ, Coordinadora de You Coach!
Diplomada en Relaciones Laborales y Máster en Dirección Estratégica de Recursos Humanos
letianaga@hotmail.com
¡Pues sí!, de esta manera me presento. Es la más sencilla y representativa. Si ves por la calle a una chica con dos agendas en la mano y comiéndose un bocadillo, esa soy yo.
En pocos meses la vida de una persona puede cambiar radicalmente. De estar en el sofá, sin hacer nada, colaborando con el crecimiento de la “generación ni-ni”…a ser pluriempleada, que diferencia!
Precisamente eso es lo que me lleva a tener dos agendas (una para cada trabajo), además de por ser una persona exageradamente organizada. Pero hay veces que la organización o el control no son garantía de tranquilidad plena y más tiempo libre (de ahí lo del bocadillo…), y es que: poco tiempo-comida rápida segura.
Aspectos culinarios aparte, ya se sabe que cuando trabajas mucho deseas fervientemente tener vacaciones pero cuando estas disfrutando de éstas de manera indefinida, pides con todas tus fuerzas que te salga alguna cosa que hacer, porque el ser humano es así, inconformista por naturaleza.
Pero sea cual sea la situación de cada uno, algo fundamental para seguir adelante es la actitud. “Eres buena y lo harás bien. Créetelo”. Son algunas de las frases célebres de mis amigos (una vez enterados de mi empleabilidad), que como tales, ejercen un apoyo y fe en mí mayor del que tengo yo en mi misma.
Con el tiempo se verá si esa buena actitud me lleva lejos o no, pero de momento solo puedo decir en este, mi primer artículo, GRACIAS a todas las personas que forman parte de “You, Coach” por hacerme sentir una más.
Y recordar, como decía Lucio Anneo Séneca: “El trabajo y la lucha llaman siempre a los mejores”. Así que…a por todas!
Nuevos caminos hacia un primer empleo.
SABRINA MARRERO GONZÁLEZ, Diplomada en Relaciones Laborales y estudiante de Psicología.
marrero.gonzalez@gmail.com
Buscar y encontrar el primer trabajo siempre ha sido una tarea difícil. Cierto es que todos tenemos amigos o familiares que consiguieron un contrato en la empresa en la que fueron becarios o que recibieron la llamada justo después de graduarse. Y también es cierto que todos los envidiamos. La gran mayoría debemos pasar por ese infierno de reparto de currículos, revisiones exhaustivas de los portales de empleo en internet y visitas a la oficina del paro. Según van pasando los meses, vamos recordando todas las historias sobre el licenciado en… que tardó cinco años en encontrar trabajo o que aún sigue ocupando un puesto para el que está sobreeducado, y es entonces cuando empezamos a desmotivarnos.
Tras meses recibiendo muchas negativas y casi ninguna oportunidad, nos encontramos un día sin el menor rastro de la motivación ni del optimismo inicial. Pero hay que despertar y buscar alternativas que nos ayuden a seguir moviéndonos hacia nuestro objetivo. Existen muchas formas para ello, pero entre las elecciones más comunes de los recién titulados está la de alargar el periodo universitario mediante másteres o, incluso, con una segunda carrera. De esta manera, tratan de conseguir una mayor diferenciación con los currículos de los demás candidatos. Sin embargo, una opción alternativa y altamente recomendable es la formación en habilidades. Potenciar competencias en las que ya destacamos y mejorar nuestros puntos débiles puede contribuir de manera significativa a mejorar nuestra empleabilidad. Por ejemplo, entrenarnos en aptitudes que habitualmente se emplean para la venta puede ayudarnos a vendernos mejor a nosotros mismos en una entrevista de trabajo.
Otro de los problemas a los que se enfrentan los recién titulados es a la falta de experiencia laboral. La mayoría de los empleadores buscan trabajadores con cierto conocimiento práctico en el puesto a desempeñar y los que acabamos de llegar al mercado laboral nos preguntamos ¿si nadie me da una oportunidad cómo voy a lograr esa experiencia? Como ya hemos dicho, se trata de buscar alternativas. Además de las bien conocidas prácticas en empresa, podemos ofrecer nuestros conocimientos a organizaciones no gubernamentales en forma de voluntariado, obteniendo una experiencia laboral valorable por las empresas a la vez que contribuimos al bienestar de la sociedad.
Podríamos continuar enumerando caminos para entrar en el mercado laboral durante páginas y páginas, pero, para terminar, se podría resaltar una última opción que puede ayudarnos a conseguir no sólo un empleo, si no un trabajo que realmente nos apasione: nuestros intereses y hobbies. Un ejemplo realmente motivador es el de un recién titulado en publicidad, que gracias a estar involucrado en el equipo de fútbol sala de su universidad, obtuvo un trabajo como reportero en una nueva revista especializada a nivel nacional. Un puesto que difícilmente habría conseguido si se hubiera limitado a enviar currículos. Esto nos da una visión muy positiva de lo que podemos conseguir si hacemos de nuestra pasión un trabajo.
En conclusión, es hora de arriesgar, de atreverse y de cerrar oídos a todos aquellos comentarios que intenten desanimarnos. No existen límites a la hora de probar formas diferentes de encontrar trabajo, lo único prohibido es pensar que no merece la pena.
Empezando a sentir el cambio.
SARA USERO, Psicóloga, orientadora social y alumna de la Certificación Profesional de Coaching de International Coaching School
sarapsico.ub@gmail.com
Sentada en la alfombra de una casa a las afueras de Londres tomando una copa de vino y varias pizzas, con personas a las que acababa de conocer y con las que intentaba comunicar con una mezcla de idiomas. Esa ha sido mi última noche del año: sencilla, humilde, diferente y muy enriquecedora. Hasta ahora pensaba que no había muchas maneras nuevas de pasar el fin de año: cenas preciosas junto a la familia/amigos, más o menos formales, mucha comida, bebida y por supuesto con nuestras uvas… Estando tan fuera de mi ambiente habitual me sentía a gusto, tranquila, con ganas de conocer y de vivir una experiencia más, lo que no sabía yo es que esa breve experiencia me iba a aportar tanto en unos días…Por un lado, al hacerme sentir que me acercaba un poquito más al coaching y por otro lado, al experimentar otra forma de vivir… Sin duda, esta vez no ha sido un viaje más…
En una conversación a altas horas de la noche hablando medio inglés, medio francés y español sobre la forma de vida de una chica inglesa en China, me vino a la cabeza nuestra idea primordial: “el mapa no es el territorio”…Me acordé de las clases de coaching donde tanto se insiste en la importancia de entender este concepto. ¿Será éste un ejemplo de la idea básica de esta frase que Alfred Korzybski quería transmitir? Cada persona construye su propia verdad, su mapa, que no es la realidad sino su realidad, su forma de entender, de percibir, de conocer o de sentir. La madre hablaba de su visita a China para ver a su hija y la hija de su estancia allí. Eran polos opuestos en su visión del país, de la cultura, de la gente…Mientras les escuchaba me parecía cautivador cómo cada una podía hablar de lo mismo con una visión tan diferente, con sus argumentos, su experiencia o simplemente su opinión. ¿Cómo dos personas pueden percibir cosas tan diferentes sobre algo que han visto juntas? A su vez, el resto de los que estábamos allí, quizás, nos estábamos representando una imagen diferente del país, un mapa de ese territorio.
Contándolo ahora pienso que puede parecer sencillo y casi evidente, sin embargo esa forma de percibirlo era nueva para mí, yo estaba disfrutando de ver y observar cómo cada uno estaba entendiendo el tema y me estaba dando cuenta de lo enriquecedor y fascinante que era estar receptivo al otro para acercarme a su modo de representarse el mundo, dejando de lado mi manera de ver las cosas y dejando mi mente un poco en blanco para absorber lo que esa persona quería aportar. En cualquier caso, me daba cuenta de que ya no podía generalizar mis experiencias sino disfrutar de la de los demás, entendí que mi mapa no era el territorio…
Por otra parte, el ver otra forma de vida con opciones nuevas a las de a mi día a día: pasar desapercibido, no sentir la mirada de la gente por la calle según con quien vas, cómo vas vestido, o que pintas llevas…esto, unido a la posibilidad de probar todo tipo de comidas, la riqueza cultural… me ha hecho disfrutar de unos días que me han dado una lección de vivir, una energía y una humildad que a veces tenía descuidada. El estar tan metidos en nuestro mundo nos hace olvidar que hay mucho por descubrir, que no todo es como uno lo considera , que puede haber maneras de entender y sentir que ni siquiera uno imaginaba…y que además pueden ser, a veces, incluso mejores a las que veíamos antes…
Mis reflexiones me llevan a entender que partiendo del concepto de Alfred Korzybski es positivo e incluso saludable, abrirse al mundo, descubrir, tener el deseo de conocer gente, explorar costumbres y lugares, abrir los ojos a todo lo que las consideraciones ajenas nos aportan ya que enriquecen nuestra percepción del mundo, de la sociedad y nuestra manera de fusionarnos con ellos. La vida nos revela tantas experiencias que nos ofrece la posibilidad de aprender más y más…
La diferencia entre paisaje y paisaje es poca, pero hay una gran diferencia entre los que lo miran. (Ralph W. Emerson)