José Morgado Nisa
morgadonisa@gmail.com
www.sembrandocoaching.blogspot.com
QUERIDOS REYES MAGOS
Normalmente procuro ser previsor y realizar las tareas importantes en su momento y “no dejar para mañana lo que pueda hacer hoy”. Es por este motivo que quiero haceros participes a todos y todas de mi “carta a los Reyes Magos”.
Como este año me he portado bien y he sido muy bueno, me voy a permitir el lujo de pedirles a los Reyes Magos varias cosas. Aunque lo primero que haré será apoyar mis peticiones en hechos concretos, que seguro que harán que “sus majestades” me den lo que les pido.
Lo primero que quiero decir es que estamos cerrando el 2010. Un año que ha sido muy intenso para el coaching en el Estado español. Ha sido un año de avances, a pesar de la crisis. Cada vez más van apareciendo datos de que hay más coach y se realizan más sesiones de coaching. Además en los Centros de formación de coachs, se siguen ampliando los listados de personas que se acercan al coaching para formarse en alguna de las diversas Escuelas o métodos que existen.
En este año han pasado por alguna de las capitales personas importantes dentro del mundo del coaching y siempre llenan los espacios en los que presentan sus propuestas o reflexiones. Una de ellas ha sido Joseph O´Connor, que estuvo recientemente en Madrid. El fundador de ICC vino, entre otras cosas, a decirnos que: “un coach es alguien que te ayuda a actuar del mejor modo posible en tu vida personal o en el ámbito labora”. Hasta aquí estamos todos y todas de acuerdo. Pero me surge una duda-pregunta, que quiero compartir con vosotros: ¿ es lo mismo hacer coaching que ser coach?.
Esta es mi primera petición a los Reyes Magos para el 2011: quiero poder saber en el próximo año si todo lo que se ofrece como coaching lo es y si todos los que decimos que somos coachs lo somos.
Antes de hacer mi segunda petición a sus Majestades, voy a exponer un poco el contenido de la misma.
Volviendo a Joseph O´Connor y a su presencia en nuestras tierras, a la pregunta de ¿cuáles son para el las principales diferencias entre un psicólogo y un coach personal? O´Connor responde: “Un psicólogo es alguien que ha estudiado psicología y que ha hecho un estudio académico. El Coaching integra ideas de la psicología académica, de negocios, de todo tipo de cosas que hace la disciplina muy pragmática para ayudar a la gente. Mucha gente estudia psicología para entender cómo piensa y actúan las personas. Un coach es alguien a quien llamas para que te ayude a ser lo mejor que puedas, actuar de la mejor manera posible en tu vida personal o en el ámbito laboral”.
No se a ustedes, pero a mí este planteamiento más que darme luz, me oscurece un poco la posibilidad de diferenciar un coach de un psicólogo. Claro que más adelante Joseph nos dice que el coaching: “no es aún una profesión reconocida” ya que: “una profesión se define por un número de cosas, una determinada estructura y estudio, una actividad concreta. Tienen la base de ayudar, pero no como lo haría un amigo, no se involucran en el problema, te cobran y te ayudan, y tienen un código ético y unos estándares a los que tienen que adherirse. El coaching no es aún una profesión en ese sentido, está trabajando en ello, pero no hay un reconocimiento internacional del coaching como una profesión, y la razón esencial es que es una disciplina joven, y mucha gente la confunde con terapia, o entrenamiento o consultorio… Así que, esperemos que en un futuro no muy lejano el coaching sea reconocido como una profesión”. Como se puede observar también Joseph O´Connor hace su petición a los “Reyes Magos”.
Esta es mi segunda petición a los Reyes Magos para el 2011: quiero que en el año 2011, se pueda ir separando “el polvo de la paja”, en cuanto a cierto “charlatanerismo” que hay en el mundo del coaching. Que las Consultorias que venden como coaching lo que es trabajo de consultor, sean honestas y lo hagan así. Que mucho y mucha “iluminado/a”, no llame hacer coaching a dar consejos o a utilizar ciertas herramientas que no saben muy bien para que sirven, pero que han oído a otros hablar de que eso funciona, y sobre todo: “da dinero”.
Sííííííí, ya sé Majestades, que les pido mucho, pero si se fijan un poco verán como en realidad las dos peticiones son complementarias y se podrían englobar en una sola.
Siguiendo con mi carta, quiero exponerles mi tercera y última petición. Esta es un poco más personal y esta en mis manos (más que en las de sus Majestades), pero quiero pedirles su ayuda, porque como ya dije al principio he sido bueno y me he portado muy bien. En este caso haré primero la petición y luego la exposición de motivos que me han llevado a ella.
Esta es mi tercera petición a los Reyes Magos para el 2011: quiero ser COACH PERSONAL.
Allá por el mes de Abril de este año 2010, llegó a mis manos en el primer módulo del Curso de Certificación de Coach, un documento bastante clarificador, una especie de “señales de tráfico” para ser coach, que guardo como “oro en paño” y que de vez en cuando releo para mantenerme “en el camino”. En ese documento se habla de “las cualidades, los tipos de coach”. Plantea que hay diversos tipos de coach: el coach de paso, el secuestrado, el titulista, el herramientas, el purista, el efectivo, el exitoso y el coach con arquitectura humana.
Más adelante en el mismo documento, se enumeran una serie de características que hacen reconocible a un coach excelente: ser humilde, retador y caminante. Humilde porque no tratará de destacar sobre nadie destruyendo al otro, demostrando que lo importante en la sesión de coaching es el coachee y no él. Retador, porque ayudará al coachee a alcanzar metas superiores, retándose antes a sí mismo no buscando la aceptación fácil del coachee. Caminante, porque siempre estará en camino hacia sí mismo, trabajando su interior profundo, solo así se encontrará en el camino con el cochee que también busca alcanzar metas y objetivos superiores.
Después en el mismo documento, se hace referencia al resto de “características” de lo que es ser un excelente coach. Como no soy alguien que se conforme con poco, quiero pedir a los Reyes Magos todas esas características, ya que quiero ser:
- Buen comunicador.
- Observador y curioso.
- Motivador.
- Agente de cambio
- Dominio de Herramientas.
- Confiable y discreto.
- Conocedor del medio.
- Profesional.
- Facilitador del cambio.
- Generador de confianza.
- Actitud Mental Positiva.
- Capacidad para asumir desafíos.
- Autoestima Sana.
- Domina la escucha activa.
- Domina el arte de hacer preguntas poderosas.
- Ser ejemplo, o al menos no ser un mal ejemplo.
- Centrado en el coachee.
- Creer en el potencial del coachee.
- No emitir juicios.
- Capacidad para aumentar la capacidad para recibir coaching de sus posibles coachees.
Para finalizar esta carta a los Reyes Magos, no quiero dejar de hacer referencia a uno de los mayores regalos que he recibido de ellos y que cada día procuro disfrutar y ampliar en mi mismo: LA INTELIGENCIA EMOCIONAL. Este es uno de los aspectos en los que baso mi desarrollo como coach personal. Creo firmemente en que la aplicación práctica de la Inteligencia Emocional es una buena opción tanto para el coach como para el coachee.
Os animo a todos y todas aquellos que queréis ser coachs en un futuro más o menos cercano a que trabajéis sobre vuestra Inteligencia Emocional ya que os va a ayudar mucho en aprender a cómo son las personas inteligentes emocionalmente en las relaciones personales, cómo se conocen a sí mismos, cómo se llevan con otras personas y, lógicamente, un buen coach debe hacer esto también.
Por último, queridos Reyes Magos, deciros que todo lo que os pido en esta carta pienso compartirlo con todos y todas aquellos que están EN CAMINO, porque sino ¿Qué otro sentido puede tener el coaching?