Sonia Arcos, economista, colaboradora de la Fundación Sauce, redactora de You,Coach! y alumna de la Certificación Profesional de International Coaching School.
sonia.arcos@gmail.com
www.tupersonalcoach.com
www.fundacionsauce.org

DEFINICIÓN DE OBJETIVOS SEGÚN EL MÉTODO SEDONA (I)
Este mes vamos a abordar el tema de la definición de objetivos desde el punto de vista del Método Sedona, lo haremos en tres partes. En esta primera explicaremos una serie de conceptos que nos van a ayudar a conseguir sin esfuerzo los objetivos que nos propongamos, tan sólo siendo conscientes de varias cosas que explicaremos a continuación. En la segunda definiremos los objetivos y en la tercera definiremos lo que el Método Sedona llama El proceso de determinar objetivos.
Vivimos en una sociedad muy orientada a conseguir objetivos y eso nos crea una gran presión tanto a nivel social, como a nivel profesional. Si hemos tenido éxito consiguiendo nuestros objetivos el entusiasmo ante nuevos retos está con nosotros. El problema es cuando no hemos logrado objetivos que nos hayamos fijado o nos hayan exigido, y sentimos miedo al enfrentarnos a nuevos proyectos personales o laborales.
Aquí os presentamos un procedimiento para liberar los apegos y miedos que nos entran cuando queremos conseguir algo. El exceso de deseo a la hora de perseguir nuestros objetivos es uno de los errores más comunes que nos impiden avanzar en la vida. Es más, si te fijas cuando dejas de desear algo es cuando aparece. Antes de explicar cómo fijar objetivos vamos a liberar todas las sensaciones que tengamos respecto al hecho de conseguirlos.
“Permítete sentir cualquier cosa que puedas sentir AHORA acerca de los objetivos. Acepta ese sentimiento y deja que esté ahí.
¿Podrías permitirte observar de qué deseo procede (aprobación, control o seguridad)? ¿Podrías soltar ese deseo?
Piensa en un momento concreto en que no lograras un objetivo. ¿Cómo te sientes ahora en relación con esa historia? ¿Podrías permitir que el sentimiento estuviera simplemente ahí? ¿Podrías soltarlo?
Pasa a otro momento en que te fijaras un objetivo y no lo consiguieras, siente qué sensaciones surgen en ese momento y suéltalos lo mejor que puedas. Puedes provocarte el bostezo para soltarlo.
Ahora recuerda si alguien alguna vez te ha presionado para que consiguieras algo. Habitualmente nos presionan en el trabajo para conseguir determinadas cosas, o nuestros padres o nuestra pareja nos imponen objetivos. Recuerda una situación de este tipo y observa cuáles son Ahora tus sentimientos al respecto.
Permítete sentir cualquier cosa que sientas ahora sobre ese momento en que te veías presionado para lograr una meta. Comprueba si procede de un deseo de seguridad, control o aprobación. ¿Podrías soltar ese deseo?
Concéntrate en la presión de lograr unas metas, seas tú quien la ejerza o lo hagan otras personas, y acepta esta sensación de presión para tener, hacer o ser. ¿Cómo te hace sentir esto en tu interior? ¿Podrías dejar que este sentimiento estuviera ahí, dejar simplemente que exista? ¿Despierta este sentimiento alguna resistencia u otro deseo? ¿Podría soltarlos?
Cuando decidimos conseguir unos objetivos hemos de hacerlo partiendo de cero, es decir, sin ninguna idea preconcebida del pasado, y sin arrastrar cargas de experiencias anteriores. Hay que soltar todas las creencias y sentimientos restrictivos antes de definir nuestros objetivos de nuevo.