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nº 29 Octubre 2010

you coach
ARTÍCULOS

david hernandez¿Y tú qué crees?(1º Parte).
DAVID HERNÁNDEZ,
director de You Coach!

david@newsyoucoach.com

No es la primera vez que hablo de las creencias. Y seguramente no será la última. De hecho quisiera iniciar con este artículo una cadena de dos o tres textos en los que aborde diferentes aspectos de las mismas. Una creencia (evito caer en tecnicismos) puede identificarse como algo que doy por cierto, una verdad absoluta para mí y algo que en la mayor parte de las ocasiones no me detengo a contrastar. Pensamos que la creencia es “cierta” y por tanto no debe someterse a un análisis racional o a una ratificación en la experiencia cotidiana.

Lo verdaderamente importante de las creencias es que constituyen unas “gafas” para ver la realidad, conforman nuestro punto de vista para entender a los demás , al mundo en general y a nosotros mismos en particular. Una vez manifestada o activada la creencia el comportamiento se dispara en consonancia con la misma. Así, si mi creencia es que soy incompetente hablando en público mi comportamiento será evitar hacerlo. Si mi creencia es que no se puede confiar en nadie me comportaré de forma fría con los demás. La conexión creencia – comportamiento es inmediata.

Lo verdaderamente importante es que todas las creencias son ciertas. Esto es así desde el punto de vista de la persona que tiene esa creencia. Sin embargo, lo importante de la creencia  no es si es “cierta” o no. Todas lo son ya que constituyen un punto de vista subjetivo de la persona y para la persona sus creencias constituyen su mundo “real”. Lo importante es que las creencias, más allá de ser ciertas, sean útiles en vez de inútiles. Si por ejemplo creo  que entre hombre y mujer no puede haber amistad… ¿qué efectos beneficiosos me estoy generando?, ¿qué consecuencias útiles me está generando?¿qué me aporta? Posiblemente no me esté siendo útil ya que me limita entablar y mantener buenas relaciones de amistad con personas del sexo contrario.

Esta concepción de la creencia implica una nueva concepción, despegarse por un momento de ella  y adoptar al menos por momentos un punto de vista de observador y analizar si la creencia nos puede resultar útil.

Daniel Groves dice que el ser humano es capaz de creerse todo aquello que le convenga. Creámoslo pues. Evidentemente toda creencia a instaurar debe tener un chequeo ecológico, es decir no podemos pretender creer “alegremente” cualquier cosa sin analizar las consecuencias negativas que nos puede generar. En un extremo, imagínese el lector las fatales consecuencias que implicaría creerme que soy capaz de volar si salto desde la ventana.

Incito al lector a una reflexión, tiene un mes para hacer la siguiente tarea: identificar una creencia que entienda limitante: tengo que ser el padre/la madre perfecto/a, no te puedes fiar de los desconocidos, quien bien te quiere te hará llorar, etc… En el próximo número podremos comenzar a rebatirlas.
Como decía Henry Ford, tanto si crees que puedes como si crees que no puedes estás en lo cierto. Y esa es una característica fundamental de toda creencia. Nos permite o impide algo. Si creo que soy buen orador, me daré permiso para hablar en público. Si creo que no, evitaré hacerlo. Así se cumplirá la profecía autocumplida: Si pienso que soy buen orador, me expondré más con lo que adquiriré más habilidades por la propia experiencia.  Si no me doy permiso ya que pienso que soy mal orador no podré adquirir la experiencia que posiblemente me haga mejorar.

Hablaremos largo y tendido sobre las creencias.

 

sergio fernandez¿Le pregunta al que ha llegado?. SERGIO FERNÁNDEZ, Coach, Consultor de comunicación y autor de "Vivir sin jefe" y "Vivir sin miedos"
 www.pensamientopositivo.org


He estado al alcance de todas la manos,

que han querido tocar mi mano amigamente.
[Silvio Rodríguez]

De tanto mirar, a veces se acaba aprendiendo. [Hiroshima mon amour]

El miedo es el primer enemigo natural que un hombre debe derrotar en el camino del saber y del conocimiento [De Las enseñanzas de Don Juan de Carlos Castaneda]

Cuanto más genial es una persona, más abierta está a compartir sus conocimientos para ayudar a los principiantes; eso es así, porque seguros de su valía, no temen que nadie vaya a eclipsarlos. [Luis Racionero]

¿Quiere cultivar una actitud esencial para liderar su propia vida? Acostúmbrese a preguntar al que sabe.

Soy consciente de que en nuestra cultura sucede exactamente lo contrario. El profesor dice en el colegio ¿Alguien tiene alguna pregunta?... Y nadie levanta la mano. Años después, en las empresas pasa lo mismo. Nadie quiere levantar la mano ni destacar.

Y sin embargo preguntar, pero sobre todo preguntar al que sabe, puede cambiar su vida.

La película En busca de la felicidad, protagonizada por Will Smith y basada en hechos reales, cuenta la historia de Chris Gardner, un comercial que se ve abocado a la ruina y que termina durmiendo en los servicios del metro con su hijo pequeño. Un día, Chris camina por la calle y ve a un hombre que se baja de un llamativo deportivo de color rojo y entonces le dice:

Finalmente Gardner consiguió un empleo en prácticas en la compañía de ese hombre al que preguntó, posteriormente un trabajo y cinco años más tarde acabó fundando su propia empresa, que por cierto acabó vendiendo en 2006 en un trato multimillonario.

El mensaje de esta cinta, tremendamente inspiradora por otra parte, es claro: pregunta al que sabe sobre algo. Hay personas que saben mucho. Sobre un tema en concreto o sobre la vida. Lo curioso es que casi nadie les pregunta. Y mi experiencia demuestra que si el deseo de saber es sano y sincero, normalmente están encantadas de compartir ese conocimiento. Haga la prueba.

Por supuesto, tiene que estar dispuesto a hacer lo mismo. Y cuanto más lo haga, comprobará que más fluye la información en un sentido y en otro. Y eso enriquecerá, en todos los sentidos, su vida y la de su entorno.

En este sentido, mi modelo son las flores. Ellas regalan su fragancia, sin importar quién sea la persona que se acerca a disfrutarlo. Ellas no preguntan, simplemente ofrecen su aroma a quién quiera disfrutarlo. Pues bien, mi experiencia me ha demostrado que aquellos dispuestos a ofrecer su fragancia a los demás, encontrarán fácil ayuda cuando la necesiten.

Pida ayuda. Lo más probable es que esté dispuesto a ofrecer ayuda cuando se la soliciten, entonces ¿por qué no iba a solicitarla? Pídala, pregunte. No asuma que las personas que están a su alrededor tienen que actuar por sí mismas. Obsérvelo: en una reunión de amigos, alguien dice que se ha quedado en paro. Todos le escuchan pero lo más fácil es que nadie le ofrezca soluciones. Sin embargo, esta misma persona pide ayuda y pregunta si alguien podría preguntar por vacantes en sus empresas actuales o en sus redes de contactos y entonces los demás se ponen en marcha.
Pida lo que quiere: no espere a que los demás lo ofrezcan. Ni en la vida personal ni en la profesional. Pregunte y pida ayuda. La energía tiene que estar en movimiento.

En un curso de escritura que seguí hace muchos años, el escritor Luís Landero nos solía decir, con la intención de que leyéramos los textos clásicos, “hay que libar en la flor y no en la miel”. Aún tengo presente esta frase. Cuando se encuentre a alguien que sabe de algo, a alguien que le sirva de modelo o que le inspire, disfrute de la experiencia de escuchar o de preguntar. Aprenda de esa persona, empápese. Con frecuencia me pregunto por qué nadie pregunta al que ha llegado.

Aunque el destino de esa persona sea diferente al suyo, seguro que tiene algo que aprender. Cada persona tiene una verdad que contar. Eso no significa que esa verdad sea la suya, pero pregunte y escuche, sin juzgar. Seguro que aprende algo.

- Tengo que hacerle dos preguntas. ¿Qué es lo que hace y cómo lo hace?

rosarioLas explicaciones. ROSARIO CUBAS LEÓN, Psicóloga.

rosariocubasleon@gmail.com

La búsqueda de explicaciones está muy ligada a la especie humana, como una forma de comprender la realidad y de poder aceptar los hechos que acaecen en el entorno más o menos inmediato. Las explicaciones son a menudo fundamentales y necesarias en el proceso de aprendizaje y en el desarrollo de nuestro conocimiento. Sin embargo, muchas de las explicaciones que nos damos sobre los sucesos que pasan en nuestra vida tienen un sentido que se aleja de la utilidad, al dejarnos paralizados sin más en un momento de nuestra historia personal.

A modo de ilustración, saber que se ha fracasado como estudiante porque se han dejado de hacer determinadas cosas y otras tantas se han hecho ineficazmente (salir mucho, no tener hábitos de estudio, presentar una atención dispersa en clase…), resulta útil o inútil en función del uso que de la persona a esta explicación de su fracaso. Si la información la empleamos para modificar nuestro presente y futuro, con el fin de no errar como antaño, tendrá un fin productivo. Cuando las explicaciones no nos sirven para ensayar nuevas respuestas, sino para confirmar con más datos la imagen negativa que tenemos de nosotros, no será útil en nuestras vidas, sino que nos sumirá aún más en nuestro enfoque de problema.

Muchas veces las crisis personales tienen que ver con una devolución que nos hace la vida sobre decisiones inadecuadas que tomamos en algún momento pasado. Por lo general, durante nuestra trayectoria vital nos vamos encontrando momentos de insatisfacción, desmotivación, y un sinfín de emociones de carácter negativo que nos indican que algo que tiene que ver con nuestros deseos, intereses, etc., no se está pudiendo concretar como nos gustaría. Una crisis, motivada o no por factores exógenos o endógenos, que se prolongue en el tiempo, tiene que hacernos pensar en qué estamos haciendo a nivel conductual o cognitivo para salir de ella. Quizá, como el tema que nos ocupa, estamos inmovilizados con explicaciones rumiativas que nos confirman un pasado que no ha estado a la altura de nuestras expectativas, y nos enfrenta al sufrimiento que supone un tiempo invertido que no ha dado los resultados esperados, lo que nos hunde aún más como persona. Estas explicaciones se retroalimentan de forma constante y no generan un cambio que nos haga salir de la crisis. Lo que hacen es anclarnos más en el problema y, por consiguiente, distanciarnos de la solución. La teoría sin la práctica, y a la inversa, la práctica sin teoría, no tienen mucho sentido. Por eso, centrarnos en explicaciones e hipótesis sobre el por qué nos suceden determinadas cosas no nos animan a cambiar las circunstancias necesarias para conseguir nuevos resultados. Puesto que parece parte de nuestra condición el analizar las causas de lo que nos sucede, desde estas líneas no podemos ir en contra de realizar un examen sobre lo que puede haber motivado la no consecución de determinados objetivos. No obstante, no debemos olvidar, complementariamente a lo anterior, el factor planificación y puesta en práctica de nuevas soluciones, que son las que garantizarán que nuestro futuro deje de ser una mera repetición de hechos del pasado muy bien explicados y teorizados.

 

sheylaEl líder, nace o se hace.
ANNA FORTEA, Coach.

anna.fortea@gmail.com

El líder es la referencia dentro de un grupo (ya sea un equipo deportivo, un curso universitario, una compañía de teatro, el departamento de una empresa, etc.). Es la persona que lleva "la voz cantante" dentro del grupo; su opinión es la más valorada.

El liderazgo no tiene que ver con la posición jerárquica que se ocupa: Una persona puede ser el jefe de un grupo y no ser su líder y, al contrario, puede ser el líder sin ser el jefe.

A los miembros del grupo les inspira confianza saber que al frente del mismo se encuentra el líder. Lo que caracteriza al líder es su habilidad para conducir equipos; aunque muchas son las cualidades que definen al líder.

Visionario: se caracteriza por adelantarse a los acontecimientos, por anticipar los problemas y detectar oportunidades mucho antes que los demás.

Persona de acción
: no se contenta con soñar, el líder quiere resultados.

Brillante
: el líder sobresale sobre el resto del equipo.

Coraje
: no se amilana ante las dificultades.

Contagia entusiasmo
: consigue que el equipo le siga, que comparta sus objetivos.

Gran comunicador
: habilidad que le va a permitir "vender" su visión de manera sugerente.

Convincente
: sabe presentar sus argumentos de forma que consigue ganar el apoyo de la organización.

Gran negociador
: el líder es muy hábil negociando.

Capacidad de mando
: es una persona comprensiva, pero no una persona blanda.

Exigente
: con los demás, pero también, y muy especialmente, consigo mismo.

Carismático
: si además de las características anteriores, el líder es una persona carismática, nos encontraríamos ante un líder completo.  No obstante, hay que señalar que es perfectamente posible un líder sin carisma.

Honestidad
: unos elevados valores éticos son fundamentales para que el liderazgo se mantenga en el tiempo.

Cumplidor
: el líder tiene que ser una persona de palabra: lo que promete lo cumple. 

Coherente
: el líder tiene que vivir aquello que predica.

Otras características del líder, asimismo importantes, que permiten fortalecer su papel, son las siguientes:

Trabajador: el líder debe mostrar una gran dedicación al trabajo, debe predicar con el ejemplo, trabajar duro, que el grupo vea que está volcado con lo que hace. Pero debe ser capaz de llevar una vida equilibrada, de compaginar su actividad profesional con su faceta personal, familiar, social, etc.

Perseverante: Tan sólo la perseverancia permitirá triunfar en el empeño.

Flexible
: Un auténtico líder no teme que por cambiar su punto de vista o por aceptar la opinión de otra persona esté dando muestras de debilidad.

Autodominio: tiene que ser una persona fuerte, capaz de mostrar serenidad e infundir tranquilidad en los momentos más difíciles.

Prudente
: aunque el líder sea una persona que asume riesgos, no por ello deja de ser prudente. Realista: el líder está siempre con los pies en el suelo. Justo: el líder debe ser (y parecer) una persona justa.

Humano,
accesible y humilde: el líder es una persona cercana. Generoso: la generosidad es fundamental en todo líder.

Culto
: El líder debe preocuparse por desarrollarse personalmente, por alcanzar un elevado nivel cultural.

Inquieto
: es una persona inconformista.

Con sentido del humor
: el humor es fundamental en la vida, siendo especialmente útil en los momentos de dificultad.

Optimista: el optimismo es contagioso, se expande al resto. En buena forma física: el líder tiene que cuidarse, llevar una vida sana, hacer deporte, cuidar su alimentación, descansar. Es la única forma de poder rendir al 100%.

Después de leer todas estas características te estarás preguntando si hay que nacer con algún don innato para poder llegar a ser un buen líder.

La opinión generalizada es que hay líderes que nacen con capacidades innatas y hay otros que se van formando en su desarrollo profesional y personal.

Las habilidades innatas favorecen el desarrollo del líder, pero a veces resulta más determinante la formación que uno va adquiriendo y la experiencia que va acumulando.

Personalmente, opino que todas estas cualidades se pueden ir entrenando poco a poco y finalmente, conseguir llegar a la excelencia.

Desde aquí, te animo a trabajar estos aspectos para poder llegar a ser el líder de tu grupo de trabajo u ocio, y como siempre, te insto a que me comentes tus experiencias!

 

sheylaCambia tus creencias con afirmaciones positivas.
SONIA ARCOS, Coach personal

sonia.arcos@gmail.com
www.tupersonalcoach.com


De repente un día te das cuenta de que tu vida está estancada. Y de que los sueños que tenías y que todo aquello que querías conseguir pasó por delante pero se te escapó de las manos. Y te preguntas por qué todo te cuesta tanto, por qué la vida es tan difícil, por qué hay personas que parecen conseguirlo todo tan fácilmente y sin esfuerzo. Y dices, yo quiero ser uno de ellos. Pero no sabes cómo, no sabes qué es lo que está fallando en tu vida.

Realmente tú no estás haciendo nada incorrecto. Simplemente estás mal programado, como un ordenador al que hay que formatear porque ya va muy lento. Debes encontrar el virus, y eliminarlo de tu disco duro, o sea, de tu cerebro.

En el caso de las personas, ese virus son las creencias adquiridas e interiorizadas en el subconsciente. Las creencias son ideas y pensamientos que aceptamos como verdades, pueden ser positivas o negativas (limitantes). Básicamente, lo que pensamos de nosotros mismos y del mundo se convierte en nuestra realidad. Si investigas en tu interior y detectas cuáles son tus creencias limitantes podrás darles la vuelta y cambiar tu vida.

El paso previo a la hora de definir tus afirmaciones positivas es determinar cuál es tu creencia limitante sobre ti mismo y sobre la vida en general. Si crees que no vales, que eres incapaz, que nadie te quiere, que la vida es difícil, que eres inadecuado o que no puedes confiar en nadie…es evidente que tu vida no irá todo lo bien que querrías.

La buena noticia es que lo puedes cambiar, puedes tomar la responsabilidad de tu vida y decidir cuáles van a ser tus nuevas creencias. Las que tienes actualmente no son tuyas, las has ido absorbiendo y aprendiendo desde que naciste de todo tu entorno. Tampoco se trata ahora de buscar culpables, sino de buscar soluciones.

Te animo a que tomes la decisión de cambiar el chip, detectar cuál es la creencia que está limitando tu vida y la sustituyas por una nueva. Todo esto puedes trabajarlo a través de las afirmaciones positivas.

Una afirmación positiva es una frase que tiene como objetivo cambiar nuestras conductas y pautas mentales. Hay muchas formas de trabajar con ellas. Se suelen utilizar repitiéndolas de manera continuada varias veces al día, o también escribiéndolas. El propósito de estas repeticiones es conseguir que las afirmaciones lleguen a nuestro subconsciente, y allí sustituyan las pautas mentales que deseamos modificar.

En cierta forma asumes tu responsabilidad y te das cuenta de que puedes hacer algo para cambiar. Abandonas tu papel de víctima y reconoces tu propio poder.

A la hora de redactarlas es importante expresar tu objetivo en tiempo presente, en positivo y como si fuese un hecho que ya ha ocurrido. Asociar la afirmación a una emoción ayuda a sentirla como propia, por ejemplo, empezar la frase diciendo “me siento bien…”. Y por último ser realista y sincero con uno mismo.

Algunos ejemplos de afirmaciones positivas:
Me siento bien con todas las personas que conozco. Todas mis relaciones son sanas y me aportan algo

 “Elijo sentirme bien respecto a mí mismo. Me merezco mi amor
“Me considero merecedora de todo lo que hago”

 

sheylaLa escritura terapéutica.
MERCEDES GONZALEZ, Asesora literaria.

eldesvandelasletras@yahoo.es
www.eldesvandelasletras.com


Vivimos en un mundo acelerado que en ocasiones nos asfixia. Apenas tenemos tiempo para reflexionar y enfrentarnos, con el coraje suficiente, a la aventura de conocernos a nosotros mismos. No somos conscientes de la importancia de adentrarnos en nuestro interior para descubrir nuestros deseos, nuestras capacidades; para analizar nuestros sentimientos y distinguir nuestros pensamientos. Todo ello, que en principio puede pasarnos pasa desapercibido, es lo que potencia nuestro desarrollo personal.

A veces nos sentimos angustiados, pero no logramos distinguir y reconocer la emoción que nos envuelve: ¿estamos tristes, quizás deprimidos? ¿Ansiosos? Escucha, esa voz interna tiene algo que contarte.

Es importante analizar nuestras sensaciones para poder enfrentarnos a ellas con la valentía suficiente como para no caer en la tela de araña que atrapa nuestra mente y nos enreda en un sinfín de contradicciones y confusiones que nos llevan a la desesperación. Una trampa mortal que puede alejarnos de la realidad creando mundos imaginarios en los que sólo existe nuestra mente y nuestro yo desconocido. ¡Cuidado! Ello podría alejarte de lo que verdaderamente necesita tu persona para sentirse bien consigo misma.

Somos lo que pensamos, y nuestros pensamientos dan a luz a nuestros sentimientos. Cuando logremos analizar el pensamiento que nos llevó a un sentimiento indefinido, podremos dar nombre a dicho sentimiento y comprobar su credibilidad, pues muchos de ellos son tan sólo fantasmas creados por una “realidad” distorsionada. Es momento, a partir de hoy mismo, de pasar al análisis y el reconocimiento de nuestros pensamientos para después distinguir aquellos distorsionados que nos asfixian el alma. Siempre existirá una alternativa que les reste veracidad.

En ocasiones, hablamos de unos sueños a los que no logramos dar nombre. A lo largo del camino de la vida, vamos alcanzando muchas de las metas que nos marcamos en el pasado. Lo irónico de todo ello es que no siempre somos conscientes de haber logrado nuestros sueños hasta que no prestamos atención a nuestros recuerdos y recuperamos la lista mental de objetivos que nuestro cerebro guardaba en algún lugar profundo y escondido de nuestra mente. ¿Pudiera ser que tememos alcanzar nuestros deseos? Hay un dicho muy oportuno para este caso que dice así: ten cuidado con lo que deseas, puede cumplirse. No siempre aquello que deseemos será la clave para alcanzar la felicidad, puede que ser que esos deseos no fueran los adecuados para alcanzar la plenitud de nuestras vidas.
        
Es importante hacer un recorrido por nuestro pasado y abrirle puertas a nuestra mente para empezar de cero y marcarnos unos nuevos objetivos que, con la suficiente valentía, constancia y fuerza interior, llegaremos a conseguir que formen parte de una realidad palpable. Esta tarea bien puede facilitárnosla la escritura libre, automática, el registro de ideas y deseos, la terapia cognitiva y el análisis de pensamientos y emociones. Todo por conseguir el desahogo, el autoconocimiento, la estabilidad emocional y una vida plena en la que descubrir nuestras capacidades y obtener mayores beneficios de nuestras ideas y de las acciones que deberemos llevar a la practica para alcanzar la meta en todos nuestros proyectos.

Siempre nos resultará más sencillo quedarnos quietos, escondidos en ese mundo irreal que han formado nuestros sentimientos y han ido tejiendo nuestros pensamientos. Al menos, eso es lo creemos. Piensa por un momento, ¿te resulta más cómodo dejarte llevar por la ansiedad, esconderte tras las garras de tus miedos? ¿Es mucho más alentador para ti refugiarte en los brazos de esos miedos y escudarte en la melancolía de la os deseos que piensas inalcanzables? Piénsalo tan sólo durante unos minutos y respóndete a esta última pregunta: Sinceramente, ¿no sería mucho más fácil dejarte llevar por tu intuición y estar sometido a tu propia, y única, intención?

BENEFICIOS DE LA ESCRITURA:

  • Escribir nos ayuda a definir nuestros pensamientos y analizar los sentimientos que éstos nos provocan.
  • Nos otorga valentía para romper con la censura. En ello juega un papel importante nuestros hemisferios cerebrales (cortical izquierdo y cortical derecho).
  • Es una tabla de salvación para escapar de una locura irreal.
  • Invita a vivir nuevos mundos o a entender la realidad.
  • Resuelve conflictos y nos arma para vencer a los fantasmas internos que nos acosan.
  • Da respuestas a muchas de nuestras preguntas.
  • Es una vía de escape que nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos.
  • Una herramienta para el autoconocimiento y desarrollo personal.
  • Una compañera inseparable que nos llenará de magia y nos aportará los medios requeridos para transmitir y contar todo aquello que necesitamos compartir.

La lista puede ser infinita.

 

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Frase del mes:


“Algunas personas triunfan porque están destinadas, pero la inmensa mayoría porque están decididas”

Anónimo

 

 

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