Sonia Arcos, economista, colaboradora de la Fundación Sauce, redactora de You,Coach! y alumna de la Certificación Profesional de International Coaching School.
sonia.arcos@gmail.com
www.fundacionsauce.org

EL DESEO DE APROBACIÓN
Esta semana os voy a hablar del siguiente de los cuatro deseos básicos en los que se basan todos los estados emocionales según el método sedona. El deseo de aprobación.
Cuando deseamos la aprobación es porque pensamos que no la tenemos. Por lo que actuamos de una determinada forma para conseguirla. Cuando buscamos la aprobación, pensamos que no somos objeto de amor y que algo tenemos que hacer para recuperarlo, para ser merecedores del amor de los demás.
El deseo de aprobación es muy fácil de detectar en uno mismo. Si necesitas pedir la opinión de otra persona, ya sea tu padre, tu madre, hermano, hermana, pareja o amistad, para dar cualquier paso en la vida, es porque necesitas su aprobación.
Si dejas de hacer determinadas cosas, o haces otras que no te gustan sólo por el qué dirán, tu familia, amistades, círculo social o pareja, es porque necesitas ser aprobado/a. Decimos sí cuando queremos decir no.
El deseo de aprobación te ata, y no te permite ser libre, ni tú mismo, ni hacer las cosas que te gustan cuando y cómo tú quieres. Cada vez que piensas hacer o decir algo lo sientes dentro de ti, y al final acabas diciendo o haciendo algo que ni te representa ni te apetece.
En mi caso particular, de los cuatro deseos que define el método sedona (control, aprobación, seguridad, unión), el deseo de aprobación era el que más me marcaba. He tenido que trabajar duro soltando ahí para ver cambios importantes en mi vida. Pero tengo que decirte que los ha habido y muchos. El deseo de aprobación que llevamos dentro es una energía atrapada, una emoción, que en cuanto la soltamos permite que nosotros cambiemos y en consecuencia todo nuestro entorno y nuestras circunstancias.
Concretamente, yo no era capaz de tomar ninguna decisión en mi vida sin tener la aprobación de mis padres o mi pareja. Así que cada vez que tenía que decidir algo me veía en la obligación de consultarlo, y si no estaban de acuerdo con lo que yo quería hacer cambiaba mi decisión o la posponía. Con el resultado de que me sentía mal y no acababa haciendo las cosas que quería, con lo que no podía desarrollarme. Al yo sentirme mal todo mi entorno también se sentía mal.
En cuanto empecé a trabajar con el método sedona vi que esto era de las cosas que más me taponaban en la vida. Así que solté mucho deseo de aprobación y de repente, me vi poniendo límites a mi familia y pareja para que dejaran de opinar sobre mi vida, y empecé a tomar decisiones sin consultarlas a nadie, sólo conmigo misma, y mi vida dio un giro porque estaba haciendo todo lo que realmente quería hacer.
El deseo de aprobación engloba dos fuerzas totalmente opuestas, es por eso que no conduce a nada: la primera es el desear la desaprobación y la otra la de desear amar. Esto es lo que le da la connotación y los efectos tan negativos que tiene en nuestras vidas.
El deseo de desaprobación hace que actuemos de forma que haga que estemos seguros de que no nos van a aprobar. Nos preocupa lo que los demás piensan de nosotros pero simulamos que no nos importa. Decimos no cuando podríamos decir si. Va acompañado de la actitud de “dejadme solo”. Sentimos que queremos se nos rechace. Esta es una actitud muy típica por ejemplo de los adolescentes. Es un rechazo total por el amor y por nosotros mismos. Cuando soltamos este deseo nos sentimos más capaces de ser queridos y aceptados y de amarnos a nosotros mismos y a los demás.
El deseo de amar por el contrario nos hace sentir que no damos lo suficiente. Este deseo nos lleva a centrarnos en los demás y a olvidarnos de nosotros mismos. Es el amor visto como sacrificio y sufrimiento por los demás. Pero este deseo de amar no es sano y nos desequilibra totalmente. Cuando soltamos este deseo de amar “enfermizo” y obsesivo nos sentimos más plenos y somos capaces de amar a los demás y preocuparnos por ellos sin que sea a nuestra costa.
Para liberar este deseo te propongo dos ejercicios:
- Haz una lista de cómo buscas la aprobación en tu vida, y de cómo buscas la desaprobación. Para hacer consciente este deseo en tu vida diaria.
- Busca un momento tranquilo, hazte las siguientes preguntas y provócate el bostezo para liberar lo que vayas sintiendo:
- ¿Podrías aceptar la sensación de desear la aprobación? ¿Podría soltarla?
- Piensa en una situación de tu vida en que sientas que alguien te desaprobaba: ¿Podrías aceptar esa sensación de desear la aprobación? ¿Podrías soltarla?
- Piensa ahora en una persona determinada cuya aprobación desees a menudo y de forma repetitiva: ¿Podrías permitirte desear su aprobación ahora, sólo por el momento? ¿Podrías soltar?
- ¿Podrías aceptar ahora mismo en tu conciencia tu deseo de aprobación? ¿Podrías soltarlo?
Trabajad este deseo y veréis los cambios que habrá en vuestras vidas. Si alguien quiere contarme su experiencia puede hacerlo a mi correo electrónico. Suerte y a soltar.