La Persiana de Colores
Existen ocasiones en las que de manera momentánea o temporal me siento incómoda por la figura de alguien con quien comparto el entorno. A veces se trata de una persona (conocida o no) que se sienta a mi lado; otras veces resulta ser alguien del ambiente laboral; o del contexto familiar; etc. La cuestión es que siento gran cansancio mental y pesadez física al interactuar con algunas de éstas personas. Entiendo que la gestión de esa sensación es responsabilidad exclusivamente mía y por ello inventé un método eficaz para cualquiera de las situaciones anteriormente descritas. Cuando comienzo a percibirme incómoda automáticamente utilizo una persiana imaginaria que despliego entre esa persona y yo. Resulta asombroso compartir algunas palabras con la persona en cuestión, manteniendo mi sensación de plenitud mental y corporal. Esta técnica me permite variar los colores de la persiana-cortina a mi antojo. Desde esa distancia emocional puedo comunicarme mientras decoro el espacio de la relación que me corresponde. Resulta un juego muy entretenido, práctico y ¡¡¡efectivo!!!
Carmen Chávez
¿Dónde está mi lumbago?
Hace unas semanas veo un gran letrero “Tu cuerpo no te envía mensajes…”, de una compañía de seguros. Este mensaje me hizo reflexionar sobre lo siguiente: Hace unos meses mis problemas de lumbares se estaban incrementando sin aparente sobreesfuerzo. Tenía sesiones de fisioterapia cada 15 días. Justamente en este periodo estaba en una fase de cambios muy importantes; como ya comenté en el anterior artículo, cesé la actividad comercial a la que me dedicaba. Con la decisión mi cuerpo se relajó tanto que han desaparecido como por arte de magia.
Quiero con este pequeño ejemplo que escuchemos más nuestro cuerpo, él nos puede dar señales muy importantes para encarar nuestra vida.
Rubén Morales