Descubriendo mi propósito
Zoimer Quintero, Coach personal.
zoimerquintero@gmail.com
Al reflexionar sobre cómo llegue al coaching me transporto a muchos momentos de mi vida que de alguna forma me mostraban mi camino, mi sueño y mis deseos. Recuerdo mi primer empleo formal en donde un grandioso amigo me presto un libro de Lair Riveiro sobre la magia de la comunicación y despertó allí mi sed de lectura de todo aquello que me aportase crecimiento personal. Luego, un amigo (el que hoy es mi marido) me regaló El alquimista, de Paulo Cohelo, y desde entonces decidí que descubriría mi Leyenda Personal, aquello para lo que he nacido, para lo que soy única y maravillosa.
Me ponía mis metas en la vida y la verdad es que siempre he hecho las cosas que he deseado en cada momento. Me casé, nacieron mis hijos, montamos nuestro restaurante y luego dos más. Allí hacía lo que me apasionaba: hablar con el personal, formarles y motivarles, si bien aún así encontraba una parte vacía. Sabía que no estaba aprovechando mi potencial, mis virtudes y comenzaba a hacerse muy difícil levantarme cada mañana para ir a un despacho donde solo veía a una persona y me rodeaba de números.
Un día mi marido y yo decidimos que iría más al restaurante y menos al despacho. Entonces encontré más pasión, aunque el vacío aun solía aparecer. Fue entonces cuando decidimos irnos a España y hacer una nueva vida.
El primer año fue difícil porque aunque estaba decidida a ser feliz, no sabía que era lo que mas amaba hacer, amaba el hecho de estar mas cerca de mis hijos y disfrutar mas de cerca la vida, la playa, la naturaleza, la libertad, sin embargo, no encontraba a que dedicarme como profesión, algo que fuese verdaderamente hermoso, que dejara mis huellas en el mundo, algo que me hiciera sentir orgullosa y feliz.
Así decidimos mi marido y yo hacer un MBA, él por aprender herramientas para su trabajo y yo por hacer realidad mi meta de continuar estudiando porque así al estar en contacto con todos los aspectos de una empresa reconocería finalmente cual me gustaba mas,. Así comencé a pasearme virtualmente por el mundo de las empresas desde cada perspectiva y me sentía sedienta de conocimientos y ansiosa por ponerlos a prueba hasta que un día llego a clases un Coach. No recuerdo su nombre, sólo que le decían El Curro y me dije " ¡guau!, esto me gusta" pero aun así me quedaban mil dudas. Luego conocí a Juan Planes con su famoso seminario Desata Tu potencial , conocí el coaching y lo mejor no fue eso sino que adquirí el valor y la visión de verme a mi misma como coach, por primera vez me establecí mi Visión y eso marcó mi vida.
Mientras me forma me confirmaba a mí misma en cada clase y en cada libro que estaba viviendo mi sueño, que por fin las piezas del puzzle de mi vida comenzaban a encajar, mis hobbies, mis sueños, mis dones, mis pasiones, todo se unía en un sólo lugar, en el Coaching. Por fin he descubierto aquella profesión en donde puedo hacer lo que me amo y además que me paguen por ello.
¿Fue fácil? No, porque tuve que trabajarme miedos, inseguridades, creencias, prejuicios, malos hábitos, aprender a escuchar de verdad sin pensar solo conectarme con el mundo del otro, des aprender que es mas importante escuchar y saber preguntar que aconsejar, aprender a reconocer el valor de cada individuo mas alla de su armadura, y sobre todo aprender a amar a cada coachee como ser humano maravilloso que es.
¿Ahora es fácil? No, si fuese fácil sabría que tendría que cambiar de metas, porque en la dificultad que requiere encuentro el reto y la pasión para ser mejor cada día y vivir siempre mis sueños mientras ayudo a otros a descubrir y vivir los suyos.
Ahora quiero seguir abriendo horizontes, yendo de la mano con aquellas personas que desean conocerse y amarse, ser felices, descubrir sus sueños y alcanzarlos, crecer emocional y espiritualmente y sobre todo sueño con ayudar a muchas parejas a amarse, valorarse, respetarse y reconocerse mutuamente, a descubrir su visión, comunicarse, disfrutarse y ser felices juntos.
Toda mi vida me ha apasionado leer, enseñar, ayudar y trabajar con muchas personas, he descubierto que lo que amo hacer es parte importante de mi propósito de vida.