nº 7 diciembre 2008

 

 

 

 

SUMARIO

Editorial

Artículos

Armonía, Flujo y Felicidad

Yo soy egoísta

La autoestima: potenciador de la felicidad

Estrés laboral: padecimiento de nuestro tiempo

Llámame por mi nombre

No nos resignemos

Novedades

Momentos para el Diálogo

Apuntes

Bibliografía

En la Red

 Noticias

 

 

 

 

EDITORIAL

 

 

 

 

FORMACIÓN

 

 

Servicios de Coaching

 

 

Frase del mes:

 "Si no cambiamos de rumbo, es probable que terminemos en el mismo sitio hacia el cual nos dirigimos"

John Whitmore

 

Primera Navidad juntos. El equipo de You, Coach! les deseas una felices fiestas y  que los objetivos que se planteen para el próximo año se cumplan.

Al tratarse de una revista especializada en el crecimiento personal y profesional nos resulta imposible no querer acotar ciertos aspectos sobre los objetivos.

Estamos en la época por excelencia de los buenos propósitos: “A partir de Año Nuevo dejaré de fumar , me apuntaré a un gimnasio, a clases de inglés, alcanzaré mi peso ideal, me pondré a estudiar una “horita” por las tardes para las oposiciones, etc…”

La mayor parte de esos objetivos suelen ser formulados desde la ilusión de cambio que generan estas fechas y desafortunadamente para el día de Reyes ya han caído en saco roto... Luego, llega la frustración por saber que no podemos conseguirlo y para principios de febrero ya hemos aceptado que no lo vamos a conseguir: “Tal vez más adelante lo intente de nuevo..” y así llegaremos de nuevo a las navidades del 2009 con los mismos propósitos para el 2010. Y el círculo se repite una y otra vez.

Los postulados básicos del Coaching nos son de gran utilidad en ese sentido. Nos puede servir de ayuda profundizar con preguntas eficaces:

¿Apuntarme al gimnasio?, de acuerdo pero ¿cuándo me apuntaré?, ¿a qué hora iré? ¿qué cambios tengo que hacer en mi agenda para poder ir al gimnasio?,¿cuál es el propósito de apuntarme al gimnasio?, ¿qué valor está detrás?, ¿qué actividad concreta haré?

¿Alcanzar mi peso ideal? ¿cuál es exactamente mi peso ideal?, ¿Cuándo quiero llegar a ese peso?; ¿qué opciones tengo para conseguirlo?, ¿Qué pequeño paso puedo dar desde hoy para acercarme a ese objetivo?

Las preguntas ayudan a focalizar la atención sobre diversos aspectos de los objetivos y a descubrir los “cómos” para alcanzarlos. Una buena formulación y definición es indispensable para desarrollar una estrategia eficaz.

Dediquemos el día de Año Nuevo, una vez superada la resaca de la noche anterior, a planificar detalladamente una estrategia de consecución de los objetivos prioritarios.  En nuestras manos está que el próximo año 2009 sea realmente diferente.¡Felicidades!

Equipo de You, Coach!

 

ARTÍCULOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Armonía, Flujo y Felicidad.

David Hernández, director de You, Coach!

Considero que la palabra FELICIDAD es un término excesivamente abstracto. Según la RAE equivale al “estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien” y en una segunda acepción lo iguala con “satisfacción, gusto, contento”. Ambas acepciones me parecen claramente insuficientes.

Culturalmente entendemos la felicidad como experiencias y momentos puntuales “cumbre” de nuestra existencia (el día que tuvimos un/a hijo/a, un viaje que hicimos hace años, cuando acabamos la carrera, etc..), momentos que por cualquier razón escaparon de la rutina y se convirtieron en “mágicos”.  Desde este punto de vista la Felicidad como tal no existe, tan sólo existen momentos felices.

Me gusta más, por ser más concreta, la palabra ARMONÍA, entendida como un equilibrio entre las diferentes áreas vitales de una persona: salud, familia, amistades, ocio, trabajo, etc….

Creo que ahí reside el secreto. La Felicidad (o la vida en Armonía) no está tanto en tener “más” sino en necesitar “menos”, en tener las diferentes parcelas de nuestra vida medianamente cubiertas, en definitiva, un equilibrio entre las áreas anteriormente mencionadas.

Cómo es lógico suponer todo ello quedará condicionado en última instancia por la actitud del individuo: los esquemas mentales con los que se desenvuelve en la vida, sus valores y sus creencias. A nadie escapa que hay formas de pensar y actuar que dificultan encontrar la felicidad (o la vida en Armonía): las personas victimistas, las que ven la botella medio vacía (o incluso no la ven), las que hacen del “pero” y el “no” su estandarte vital y las que están continuamente de mal humor.

Y aún más que “Felicidad” y “Armonía” me fascina el concepto “FLUIR” desde que leyera hace años el libro del mismo nombre de Mihaly Csikszenmihalyi . Este autor habla de Flujo para referirse a aquellas experiencias en las que quedamos totalmente absortos, con nuestros sentidos entregados, en el que perdemos la noción del tiempo y nos fundimos en el “aquí y ahora”.

Csikszenmihalyi realizó un estudio para tratar de ver que actividades solían generar este tipo de experiencias flujo. Para ello sugirió a sus sujetos experimentales que llevaran con ellos las 24 horas del día una especie de brazalete que emitía un sonido a intervalos irregulares de tiempo. La tarea consistía en , una vez emitido el sonido, registrar por escrito la actividad que estaban realizando en ese preciso instante y evaluar el grado de satisfacción, entrega o “flujo” con la actividad. Los resultados fueron sorprendentes: la mayor parte de las actividades que generaban flujo se correspondían con tareas relativas al puesto de trabajo ocupado, es decir, el trabajo se configuraba como un elemento facilitador de experiencias flujo. Para ello, la tarea tenía que tener unas características bien definidas: suponer un reto, un desafío a la capacidad de la persona y obligarle a ésta a poner en juego sus mejores recursos: tesón, inteligencia, creatividad, etc…

Una de las formas más prácticas de alcanzar una sensación psicológica de plenitud consiste en procurarnos en el día a día experiencias de flujo. He podido detectar en mi entorno situaciones que generan a mis amigos/as este tipo de experiencias: hacer un puzzle, “desconectar” del mundo un domingo por la tarde para leer un libro, ayudar a los hijos a hacer la tarea cada tarde, ir a caminar, etc...

En mi caso, entre mis actividades “flujo” se encuentran: escribir, realizar sesiones de Coaching , conducir por la noche y desayunar tranquilamente a las 7 y media de la mañana mientras leo la prensa antes de entrar a trabajar.

Les invito a hacer un ejercicio: identificar qué tareas nos proporcionan esta sensación de bienestar y la manera en que podemos organizarnos para darnos varias “dosis” de estas actividades a la semana. Sin duda, nuestra calidad de vida aumentará de forma considerable.

                                                                                 david@iesec-human.com 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo soy egoísta

Carmen Chávez, equipo de You, Coach!

A través de este artículo quiero confesar que soy una persona que piensa primero en sí misma. Definirme de esta manera no ha sido fácil debido a la carga moral de culpa que genera actuar desde mis propias necesidades, esto es: sin avasallar a nadie trato de proceder ajena a expectativas externas. En ese sentido me pregunto: ¿Es justo condenarme por seguir mis deseos? ¿Quién puede sentenciarme?

Pienso que la solidaridad surge de la satisfacción personal que genera la conducta de ayuda; es decir, cuando ayudo lo hago por mí y no por miedo a ser juzgada. Me he dado cuenta que el temor a no cumplir con “lo adecuado” es lo que nos sitúa fuera de nuestra persona, siguiendo los mandatos de quienes nos exigen (supongo que porque también se sienten exigid@s).

He decidido que mi responsabilidad gire en torno de lo que me corresponde tanto por acción como por omisión. Hacerme responsable de lo que piensen, hagan o sientan las personas de mi entorno me parece una actitud absolutamente neurótica. La propia experiencia me ha demostrado que la falta de identificación con las exigencias externas aborta el mecanismo de la culpa y por ello hoy me siento orgullosa de declararme egoísta sin temor a cometer un “pecado”.

Me atrevo a decir que ser egoísta me permite construirme a mi antojo y disfrutar de relaciones genuinas, caracterizadas por el valor que requiere no conformarse con simples “compañías”, limitadas (en la mejor de las ocasiones) a realizar pronunciamientos críticos como escenificación de una rebeldía prevista por el propio sistema. Sugiero que te centres en tí e identifiques tus creencias para cuestionarte todos aquellos valores restrictivos e inútiles. Ya sabemos que la evolución es un proceso interno con repercusiones externas y no a la inversa. En este sentido, Doris Martínez en su artículo “No nos resignemos” de esta misma edición pregunta muy acertadamente, “cómo cambiar el mundo si nosotros seguimos siendo los mimos”.

Apostar por mí me permite sentirme feliz para compartir lo mejor de mí misma, sin obligaciones ni resistencias, sin sacrificios ni renuncias. Desde esta perspectiva la vida fluye con alegría, dado cada día elijo vivir desde mis deseos. En este contexto, el Amor nace en Libertad, se nutre de la Singularidad y evoluciona desde el Respeto, una auténtica experiencia que vivo gracias a la relación de pareja que mantengo en la actualidad y a quien manifiesto mi gratitud desde estas líneas.

Definitivamente afirmo que la medida de mi egoísmo señala la cuota de mi felicidad.  

¡¡¡….Atrévete a Probarlo…!!!

carmenchavezy@yahoo.es 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La autoestima : potenciador de la felicidad

Rosa Afonso. Administrativa. Estudiante de Psicología

Una clara y sencilla definición de la autoestima podría ser “la autoevaluación o valoración que hacemos de nosotros mismos”. Pero para entenderla y reconocer su importancia habría que extenderse un poquito más.

El amor y el reconocimiento a nuestro yo es algo que se va creando desde la infancia, pero si por determinadas circunstancias no han sido lo suficientemente motivados, la esperanza radica en que es un actitud que siempre se puede aprender.

A partir de aquí, lo importante es conocernos a nosotros mismos (nuestras capacidades, nuestros límites, nuestras virtudes y defectos...) y luego reconocernos, aceptarnos y respetarnos. Todo esto incluye la aprobación de quienes somos provocado por el amor que sentimos hacia nuestra persona. Todos los seres humanos tenemos capacidad para comprender y valorar nuestra propia personalidad, nuestras actitudes y nuestras habilidades. Es, por lo tanto, una decisión nuestra hacerlo positiva o negativamente. Y existen muchas o todas la razones para hacerlo de forma positiva.

De todos los juicios a los que nos vemos sometidos a lo largo de la vida, el nuestro propio será el más importante y el más consecuente. Por esta razón, mantener una alta autoestima será fundamental para crear cierta invulnerabilidad a las críticas de los demás.

La autoestima provoca confianza en nosotros mismos y este es el principal motivo de satisfacción del ser humano. Debemos ser capaces de confiar en que todo lo que somos y hacemos nos reportará éxito y muchas consecuencias positivas. El autoconocimiento nos proporcionará persperctivas razonables atendiendo a las capacidades necesarias para lograr todo lo que nos proponemos.

Hay mucha gente que guía su autoestima en cosas que van y vienen, en valores que los demás dicen que tenemos o que carecemos, en cosas materiales que nos pueden aportar sólo cierta comodidad, pero que no definen en absoluto nuestro valor como personas. Nadie puede pretender conocerte mejor que tú mismo. La autoestima no depende directamente de nada externo, es una fuerza interior que reconocemos y admitimos en nosotros mismos y que nos aporta nuestro valor.

Si te sientes incapaz de tomar una decisión importante, o si crees que has perdido credibilidad ante los demás por no llegar a sus expectativas, o si no te gusta lo que ves en el espejo porque “la moda” dice que hay que llevar una talla 38...  probablemente esto mermará tu autoestima, sólo si pierdes conciencia de tu valor real . Este pensamiento estará guiado posiblemente por expectativas no cumplidas, o comparaciones incoherente o frustración por retos no conseguidos. En ese momento estás cediendo tu valor a todos los contratiempos que te ofrece la vida y perdiendo, por lo tanto, tu autonomía y tu control. Nos olvidamos con excesiva facilidad de nuestras cualidades, de nuestras virtudes, de todos nuestros objetivos conseguidos, de nuestra fuerza, de lo que construimos diariamente, de todo lo que tenemos y somos en definitiva. Esta actitud nos hace no disfrutar de los momentos, desviar nuestra atención a todo lo que no tenemos o no hemos conseguido y,  por lo tanto, infravalorarnos.

Recuerda que será tu autoestima quien visualice tu realidad, serás más o menos afortunado, más o menos feliz, estarás más o menos influenciado....  y todo esto es algo que depende de ti. Así que es tiempo de felicitarnos, de autovalorarnos, de reconocernos y de mostrarnos a nosotros un enorme y justo aprecio. Es tiempo de entender las derrotas como posibilidades para aprender y mejorar, los inconvenientes de la vida como oportunidades para mostrarnos capaces y es tiempo, sobre todo, de tener la fuerte convicción de que merecemos ser felices.

¿Quien no quiere enfrentarse a la vida de forma optimista, quién no quiere ser creativo y apreciado y tener éxito en su trabajo, quién no espera ser una persona sociable y atraer la atención del resto, quién no quiere levantarse por la mañana agradeciendo la posibilidad de un nuevo día para vivirlo con intensidad...?  Esto es lo que aporta una alta autoestima, responder de forma natural y positiva a las oportunidades que se nos presentan, esa agradable serenidad que hace posible que disfrutemos realmente de la vida.

shaggy_janlee@msn.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estrés laboral: un padecimiento de nuestro tiempo

Ruth Mota Bodden, coordinador de capacitación

Cada vez más los empleados reportan padecimientos muy relacionados con el aspecto emocional el cual tiene como reacción casi siempre una sintomatología física.  Las presiones continuas, la situación económica mundial,  la competencia laboral son algunas de las causas que afectan directamente al ser humano, sumándole a esto las diversas situaciones personales como pueden ser,  divorcio, perdida de un ser querido, enfermedad del individuo o algún familiar,  hijos en edad adolescentes o pequeños, deficiencia escolar son factores que se suman e interfieren en el desempeño laboral de los empleados,  los cuales se sienten abrumados por las exigencias continuas de su entorno.

Muchas de las reacciones que notamos en algunos de nuestros empleados o compañeros de trabajo es el desánimo,  cambios constante de humor, perdida de peso o ansiedad, reacciones dérmicas, problemas en sus relaciones con su pareja o continuas discusiones con sus superiores lo cual afecta directamente al correcto desempeño de la organización y el ambiente laboral de ella.

En mi opinión las organizaciones en estos días deben estimular las actividades recreativas, charlas motivadoras y reflexivas que ayuden a sus empleados a desintoxicarse un poco de las continuas presiones diarias,  propiciar un ambiente laboral saludable, donde cada uno de los colaboradores pueda sentirse confortable,  brindándole un ambiente propicio que le da las herramientas para manejar las diversas situaciones que puedan acontecer sin que ellas sobrepasen los limites.  Si es cierto que mucho del estrés de hoy en día es transferido al lugar de trabajo, por que es ocasionado en el aspecto familiar o personal del individuo las empresas hoy en día deben tener el compromiso social de  proporcionar un ambiente equilibrado.

Por otra parte nosotros como individuos debemos buscar las fuentes de ayuda que nos permitan manejar el estrés sobre todo si estamos afectando nuestro trabajo y el de otros que dependen directa o indirectamente de nosotros,  en algunas ocasiones tendremos que buscar ayuda de un profesional que nos oriente para mejorar la forma en la que estamos canalizando el estrés. 

Algunas de las sugerencias que podemos poner en práctica son las siguientes: 

  • Mejorar la administración de nuestro tiempo.
  • Tomar vacaciones con la familia.
  • Propiciar los canales de comunicación efectivo con nuestra pareja, hijos, compañeros, familiares y amigos.
  • Hacer un balance entre trabajo y vida laboral.
  • Ejercitarse físicamente. (tomar clases de baile, yoga, Pilates…)
  • Escuche música relajante antes de dormir.

Es un compromiso de cada persona manejar los niveles de estrés en su vida, los cuales pueden llegar hacer perjudiciales para si mismo y las personas que le rodean.                                                        

jaspebodden@hotmail.com

 

 

Llámame por mi nombre

José Hernández, director de SOMER CONSULTING ®

Hace dos meses David Hernández escribió un artículo cuyo inicio cito textualmente: “Hace años conocí los resultados de una interesante macroencuesta sobre las tres expresiones que más nos gusta escuchar: En tercer lugar “Estás más delgado/a”, en segundo “Tienes razón” y en primer lugar claramente destacado encontrábamos algo que me sorprendió: nuestro propio nombre.”

Casualmente, ayer mismo estaba yo impartiendo un curso de Marketing de Servicios para la fuerza de ventas de una importante empresa Canaria y estuvimos tratando precisamente la importancia de llamar a los clientes por su nombre, como herramienta de fidelización. Hasta aquí, todos de acuerdo; pero como siempre, llega la fase táctica: ¿cómo lo hago?; ¿cómo averiguar el nombre de mis clientes? Y sobre todo: ¿cómo recordar sus nombres? Veamos algunas herramientas:     

Averiguar el nombre de mis clientes.

En ocasiones, tenemos clientes (y vecinos en la escalera) muy antiguos y todavía no sabemos su nombre. Veamos cómo podemos averiguarlos:

1.    Si disponemos de cobro con tarjeta de crédito, es muy fácil: en el preciso momento de cotejar tarjeta y DNI, decimos: “gracias Pedro” o “Gracias, Sr. García”; o la fórmula comercial que cada empresa considere más adecuada.

2.    Preguntando directamente al cliente. No hay que tener miedo, sino ser natural y espontáneo. Ejemplo: “disculpe, es usted un cliente habitual y parece mentira que todavía no sé su nombre…” Normalmente el cliente reacciona de forma positiva y nos dice su nombre; nosotros aprovechamos para decirle el nuestro.

3.    Preguntando a un compañero de trabajo, normalmente veterano, que conoce al cliente.

4.    Preguntando a un tercer cliente con el que tenemos confianza y que conoce a esa persona. 

5.    Escuchando las conversaciones entre clientes. Normalmente pronuncian sus nombres al hablar.

6.    Al hacer encargos, reservas o compras a domicilio. Normalmente preguntamos al cliente: “a nombre de…” y a continuación debemos asegurarnos -¿es usted?- que la persona que ordena y recoge es la misma.

7.    Fijándonos en collares, pulseras, cadenas que llevan grabado el nombre de la persona.  

Fijar en nuestra memoria el nombre de la persona.

Nos presentan al alguien y a los 10 segundos no nos acordamos de su nombre ¿a que sí? Veamos algunas formas para retener nombres

 1.    En cada encuentro de servicio, pronunciar varias veces el nombre del cliente.

2.    Asociar el nombre a otra persona conocida (hermano, amigo) que se llame igual.

3.    Asociar el nombre a un lugar geográfico (Africa, Lourdes); evento (Jaimito = chistes); objeto (Calixto = imagen de un cáliz); deportista (Arantxa = Sánchez Vicario) o cualquier otro tipo de asociación.

4.    Importante, encargar cosas a la memoria y hacerla trabajar la desarrolla.

 Recuerdo una vez a una empleada decir: “qué te pongo cariño” a lo que la cliente espetó: “llámame por mi nombre, soy Aurora”.

jhernandez@somer-consulting.com

 

 

 

 

No nos resignemos

Doris Martínez, periodista.

Vivimos en una sociedad donde la amargura, el desencanto y la resignación se cuela por los intersticios de las mentes de las personas sin que nos demos cuenta de ello.

Hace tiempo que he ido constatando como personas a las que consideraba con un cierto equilibrio emocional, perdían las referencias del entorno que las rodeaban y con ellas yo perdía su amistad. Hubo un momento, incluso, en el que me pregunté ¿qué había hecho yo?, y examinado los hechos a la luz de los acontecimientos he podido descubrir que la raíz de la amargura había prendido en esas personas hacía años, y que era cuestión de tiempo que saliera afuera.

No, no digo que yo, que ahora escribo estas líneas, esté libre de caer en el mismo círculo pernicioso. Pero detectarlo desde fuera me permite reflexionar y estar atenta a las señales que puedan indicar que tal vez yo también acabe dejándome llevar por la amargura y el desencanto.

De momento, lo que me consta es que son muchas las personas que están inmersas en esta situación, y que son pocas las que logran verse desde la objetividad, pues desde su posición enceguecida de desilusión ven al mundo entero culpable de sus males, y cuando se aíslan es porque consideran que todo el espectro que les rodea conspira contra ellos o ellas.

El mundo está falto de valores reales. Eso no es una novedad, pues hace décadas que se repite la frase. Pero la ruptura de una situación tensa se produce en un momento dado; hay un punto de inflexión donde la teoría deja de ser tal para convertirse en práctica.

Ante esta situación a mi sólo se me ocurre apelar a la reflexión. Sólo tomando conciencia de los problemas que nos acucian podremos enfrentarnos a ellos. Es norma común dar la espalda a los problemas, creyendo equivocadamente que si no los admitimos éstos, por arte de magia, se evaporan. Y sin embargo, lo que hacen es crecer. Tenemos que tener los arrestos suficientes para entrar en los espacios ocultos de nuestro cerebro, donde persisten los viejos y ya olvidados cuestionamientos que un día se nos impusieron y que aceptamos sin reparos.

No todo lo que nos han enseñado nuestros padres o nuestros educadores es válido, no todo lo que la sociedad acepta como norma es bueno, y de hecho el paso de los siglos ha demostrado que cuestiones inamovibles en un tiempo son inaceptables hoy en día.

Por tanto, no nos dejemos llevar como corderos al matadero de la resignación, del “bueno esto es así y ya está”. Debemos luchar, pero la primera batalla se inicia dentro de nosotros. De nada sirve querer cambiar el mundo si nosotros seguimos siendo los mismos.

Un día nos tenemos que sentar a solas, apagar el móvil y la televisión y desconectar el ordenador, y preguntarnos por qué sufrimos por cosas que podemos solucionar, o por qué soportamos situaciones que nos producen dolor; o por qué aceptamos que determinadas personas nos hagan cosas que si se lo hicieran a otras criticaríamos duramente.

Nosotros somos nuestros mejores amigos; nuestros mejores compañeros y nuestra mejor pareja. Tenemos que querernos a nosotros si queremos querer a los demás y sobre todo, si queremos que los demás nos quieran. ¿Cómo podemos pedirle , por ejemplo, a nuestra pareja que nos ame incondicionalmente si nosotros mismos no nos amamos?. Y no nos amamos cuando permitimos que el entorno que nos rodea nos agreda, y cuando hablo de agresiones no me refiero a las físicas solamente. Una agresión es una palabra fuera de tono; un insulto; un desprecio sin razón; una persona que queda contigo y sin avisar no aparece; la manipulación; y así un largo etcétera.

Querámonos un poquito más, y no porque estemos en periodo navideño, sino porque tenemos que vivir con nosotros mismos el resto de nuestra vida.

dorismartinez@marismacomunicacion.com

www.marismacomunicacion.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOVEDADES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pasado día 12 de diciembre comenzó el X Curso de Certificación Profesional de Coaching (IESEC HUMAN) en el hotel Holliday Inn de Valencia.

Durante los días 12 y 13 las personas participantes en esta acción formativa tuvieron ocasión de adquirir los conocimientos relativos al módulo I en el que se trataba entre otros aspectos la evolución histórica del Coaching, sus principales modelos y las cualidades que debe poseer todo Coach para un desarrollo efectivo y eficiente de su profesión.

Las sesiones fueron impartidas por José Manuel Benavent Perucho quien combinó la docencia de concepciones teóricas junto al desarrollo de tareas y dinámicas de carácter eminentemente práctico.

Desde esta publicación animamos a los/las participantes en esta acción formativa para que sigan manteniendo el mismo interés por esta apasionante profesión.

 

MOMENTOS PARA EL DIÁLOGO

 

Ivonne Febles es una joven empresaria. Actualmente ocupa el puesto de Directora Adjunta del GRUPO OCEAN HOTELES que se ubica en la isla de Tenerife (HOTEL XIBANA PARK de 3* , HOTEL LA PAZ , HOTEL PONDEROSA de 3* y HOTEL OCEAN RESORT de 4* (unión entre el hotel Ocean Palace y el Hotel Nogal Beach).

La cadena es de ámbito familiar; el Director General  es Vicente Febles, y su hermano David gestiona el Departamento de Calidad en colaboración con Ivonne.  Este importante grupo empresarial cuenta con una plantilla compuesta por 300 empleados y la mayor parte de los clientes son alemanes, finlandeses y españoles.

A sus 32 años Ivonne tiene una marcada orientación hacia el crecimiento personal y profesional. Hace algunos meses decidió iniciar un proceso de Coaching. 

- Ivonne, nos gustaría que nos explicases que te llevó a contratar los servicios de un Coach.

La verdad que la primera vez que me hablaron de la palabra Coaching ni siquiera sabía el significado. Luego, en la primera sesión pude conocer en qué consistía  y  sus peculiares características. Fue así como supe que puede generarte beneficios tanto en el plano personal como en el profesional. El motivo por el que acudí fue mi inseguridad al tener que preparar una charla ante un público de aproximadamente 100 personas en un encuentro organizado por AMEP (Asociacion de Mujeres Empresarias y Profesionales de Tenerife), de la cual soy socia. Si bien la primera reacción fue de apuro lo cierto es que en mi interior entendí que era el momento de decir "ahora o nunca".

- ¿Qué podrías contarnos de esta experiencia con tu Coach?

La experiencia con mi Coach fue muy particular. Él nunca me dijo lo que tenía o no tenía que hacer. Me ayudó a buscar las soluciones dentro de mí, a cuestionar mis creencias limitantes que me impedían afrontar con serenidad este evento. Me grabé varias tardes impartiendo el discurso y fue llamativo ver como poco a poco mi tono de voz transmitía cada vez mayor seguridad. Aprendí a centrar mi atención en lo que tenia que decir, en elaborar y seguir un esquema a la presentación. Me ocupé la mente con ello y no con los miedos y los fantasmas.

El día de la presentación no sólo me fue genial sino que además ,y tal vez más importante, disfruté de la experiencia de hablar en público.

Ahora siento que la asignatura que tenía pendiente conmigo misma la he aprobado.

-¿Qué te ha aportado realizar un proceso de Coaching?

Principalmente la seguridad que he adquirido. Ahora me siento mucho más segura en los diferentes ámbitos de mi vida. He aprendido a tener una actitud más proactiva en la vida, a ser la protagonista de mi vida. Creo que ha supuesto un cambio radical ( ¡y para bien por supuesto! ) en mi vida. Me lo ha notado también mi familia. Mis hijos ven a una madre más renovada y con otros ideales y potenciales, que probablemente ya los tenía pero no sabía como usarlos o simplemente cómo llegar a ellos. El Coaching me ha servido para tener otra óptica ante la vida.

 - Tal vez alguna de las personas que nos leen están pensando contratar un Coach para trabajar un objetivo determinado ya sea personal o profesional, ¿qué les dirías para animarles a dar el paso y buscar su propio Coach?

Lo que les diría es que si tienen la oportunidad no la dejen escapar, dejar a un lado esos miedos que se nos crean a todos cuando vemos algo desconocido o estamos en la situación de cambio que siempre a todos y cada uno de nosotros (sobre todo a las personas más arraigadas en ciertas creencias) nos dan reparo y nos cuesta dar un paso adelante.

Para terminar añadiría que es importante en la vida una actitud valiente, proclive a plantearse nuevos retos y que si vienen épocas de cambio, ¡ bienvenidas sean!, porque los humanos solemos ser muy conservadores en ese sentido y no se lanzan a mejorar en la vida por LOS MIEDOS que se tienen a determinadas cosas y personas. Sólo quiero decir que CUANDO SE CIERRA UNA PUERTA SE ABREN MUCHÍSIMAS MÁS (todo esto se aprende en el Coaching) y que yo ahora soy mucho más feliz que antes porque he llegado a entender a los demás aunque pueda no compartir sus puntos de vista.

 

APUNTES

Las Cuatro Reglas:

Regla: Se positivo, evita hacer el mal y haz siempre el bien, porque lo que siembras es lo que vas a recoger multiplicado por cien.

Regla: Pon todo tu esfuerzo en lograr tu objetivo.  Olvida la duda, la pereza, la desgana, el desánimo, los motivos para no hacer.

3ª Regla: Ten la absoluta seguridad que, lo que falte para lograr tu objetivo, alguien lo pondrá.  La casualidad, la fe, la causalidad, la suerte, da igual el nombre que le pongas

4ª Regla: Si no alcanzas el objetivo que esperabas, ten la humildad suficiente para entender que es lo mejor que te podía pasar y concéntrate en aprender y encontrar las oportunidades que te ofrece la nueva situación.

 José Juan Cárdenes*

josejuancardenes@gmail.com

(*)Master en Economía y Dirección de Empresas por el IESE (Universidad de Navarra), Master en Dirección Hotelera (Delphi Institute of Management) Doctorando en Turismo y Desarrollo Sostenible por la ULPGC, Economista, Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de La Laguna, Diplomado en CCEE en las especialidades de Gestión Financiera así como en Contabilidad y Sistemas Informativos por la Escuela Universitaria de Estuidos Empresariales de Las Palmas, Diploma in Starting and Managing High Technology Start Ups por la Texas University, Diploma en Sistemas de Formación Flexible por la Organización Internacional del Trabajo, Certificado en Aptitud Pedagógica por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es director del Instituto Delphi de Management así como de Solvers Consultores Canarios

Cartas al Director

 

PUBLICA TU ARTÍCULO

Si deseas publicar un artículo relacionado con  las abordadas en este boletín:  Coaching, formación, gestión empresarial, etc.. haz clic sobre la imagen y adjúntalo en un archivo word.

 

 

 

 

   

BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Coaching. John Whitmore. Paidós Empresa. 185 Páginas

Esta obra  constituye una herramienta para conocer en profundidad el funcionamiento del cerebro, cómo procesa la información y por qué produce los mismos patrones de actuación durante generaciones. Dispenza nos explica los mecanismos a través de los cuales los pensamientos provocan reacciones químicas que nos llevan a la adicción de comportamientos y sensaciones.

Aprendiendo dicho mecanismo aprenderemos no sólo a romper estos pensamientos sino también a reprogramar y desarrollar nuestro cerebro para que aparezcan en nuestra vida comportamientos nuevos y creativos.

Juegos en que participamos. Eric Berne. RBA. 220  Páginas

¿Hasta qué punto es real lo que ingenuamente solemos llamar realidad? ¿Existe sólo una realidad, reflejo de verdades eternas y objetivas? ¿Se dan innumerables versiones de la realidad determinadas por la técnica de la comunicación?
 
 La obra toma su punto de arranque en los problemas más elementales de la labor de traducción, puesto que, con ella, leves matices del significado, originados por el cambio de una lengua a otra, pueden provocar confusiones con serias repercusiones en las relaciones internacionales, y los errores de interpretación del recíproco comportamiento entre seres humanos y otras criaturas, como los osos, a veces han resultado fatales. Se pasa después a la desinformación deliberada, como se estila en el espionaje y en los tests psicológicos. Con ello se muestra la desinformación del sentido de la realidad causada en la persona a quien se dirige. Al final se llega a las nuevas fronteras de la comunicación: la investigación sobre otras especies, como los chimpancés y los delfines, con los que recientemente se ha logrado comunicar.

   

SUSCRÍBETE A YOU, COACH!

Recibirás mensualmente el boletín en tu correo electrónico. Haz click sobre la imagen para tramitar tu suscripción

 

EN LA RED

Su publicidad AQUI

ver

Nick, ejemplo de superación personal. 8 minutos

Interesante video que nos presenta el día a día en la vida de Nick, un joven que muestra un afán de superación extraordinario.

 

 

  

 

 You,

Coach!

Randy Pausch. 10 minutos

Emotiva conferencia de Randy Pausch autor del libro "La última lección" que supone un ejemplo de lucha y actitud vital ante las dificultades en la vida.

ver

 

NOTICIAS

 

Humor Empresarial

 

En cumplimiento de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, te informamos que puedes revocar en cualquier momento el consentimiento para la recepción de nuestro Boletiín haciendo click     aquí

 

f