Una hora de riqueza
He estado reflexionando sobre mi concepción de la fortuna económica. Confieso que he conseguido sustituir un gran número de creencias poco útiles sobre el dinero y su compañera de viaje, la abundancia. Esta pareja mantiene una relación estable de progresivo crecimiento mutuo. Mi oportunidad ha sido conocerles y aprender a utilizar su lenguaje y códigos de comportamiento. Todo comenzó una tarde cualquiera, cuando la abundancia le propuso al dinero que me enseñara el valor de una hora de mi trabajo neto. Entonces aprendí a valorar el coste real de los productos que consumo y con ello, poseer información veraz sobre mi capacidad de gasto, ahorro e inversión. Con este nuevo estado de conciencia he reorganizado mis adquisiciones de tal forma que compro sólo lo que necesito en términos de rentabilidad. Así he reducido mis gastos de manera considerable; he ganado capacidad de ahorro y obtenido ventajas para la inversión. Desde esta nueva perspectiva mental, me siento una persona fructífera, amiga de la abundancia, honrada por el dinero y agradecida por el vínculo de afinidad que mantenemos.
Carmen Chávez
Autogestión
Creo que el recurso más importante que tenemos es el tiempo y que normalmente lo infravaloramos. Nuestra gestión del tiempo determina la calidad de nuestra vida. Si aprendemos a gestionarlo podemos dedicar una mayor parte del mismo a aquello que nos gusta y menos a lo que nos disgusta. Estoy siguiendo los dictados de “Gestiona mejor tu vida”, de Alberto Pena y estoy desarrollando poco a poco hábitos que me permiten gestionarlo mejor. Ahora cada día establezco a primera hora siete u ocho tareas clave que debo realizar a lo largo del mismo y antes de hacer cualquier cosa analizo si contribuye o no a conseguir mis objetivos. Uno de los ejemplos ha sido sustituir la media hora de sofá al mediodía viendo la tele. Ver “Sálvame” ha dejado de ser una opción preferente. En su lugar he decidido “salvarme” a mí mismo, desarrollando acciones que promuevan mi salud. Esa media hora improductiva ha sido sustituida por hacer ejercicio (caminar) por la ciudad. Ello repercutirá más en mi calidad de vida que descubrir si Isabel Pantoja y Encarna Sánchez eran amantes.
David Hernández