
Mi experiencia como coach especializada en mujeres en procesos de cambio me ha hecho tomar conciencia de que la maternidad puede ser una de las experiencias más maravillosas que viva una mujer, pero también se produce en ella un profundo cambio que puede ser desconcertante. Con la llegada del nuevo bebé sienten una responsabilidad que puede llegar a abrumarlas ya que a pesar de las preparaciones, el bebé llega sin manual de instrucciones y no se tienen referencias anteriores para afrontar muchas de las situaciones a las que tienen que responder. También sus emociones se vuelven muy intensas y variables, pasan de la euforia a la tristeza, de la felicidad a la soledad, del amor incondicional al stress y esto les genera una incertidumbre importante y a veces no siempre cuentan con el apoyo en su entorno para gestionarlas adecuadamente. Además el estar veinticuatro horas pendiente del bebé, la presión por ser la madre perfecta y el cansancio por las noches sin dormir les hace llegar a un nivel de agotamiento físico importante que influye en que en vez de disfrutar de su maternidad la vivan como algo a lo que hay que "sobrevivir".
El coaching de apoyo a la maternidad es un acompañamiento personal que ayuda a las nuevas mamás a gestionar esta nueva experiencia de una manera natural disfrutando de su nuevo rol a pesar de lo difícil y exigente que pueda ser este cambio en sus vidas. Mi misión como coach es ayudar a las mamás a aceptar y a canalizar sus estados, a ver el cambio como una oportunidad para evolucionar mediante el desarrollo del potencial interno de cada una, dotándolas de recursos y herramientas para que puedan manejarse en esta nueva situación y aprendan a equilibrar sus facetas mujer/madre/pareja/profesional.
La maternidad es un proceso muy personal para cada mujer ya que las situaciones de cada una son distintas. Es importante escuchar desde el respeto sin juzgar, aceptando a cada mujer y sus circunstancias tal y como son para que se puedan expresar libremente. Las prioridades, creencias y valores muchas veces se modifican con la llegada del nuevo bebé y es importante revisarlas ya que suelen ser el punto de partida de su cambio, haciéndose necesario incorporar nuevas estrategias para gestionarlo adecuadamente.