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Aprende a distinguir la realidad de la fantasía

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Rosetta Forner
Escritora, Coach (hadamadrina), tertuliana en TV y columnista en La Razón



Que no te la den con queso. Las ovejas tienen su encanto cuando se trata del queso y de la buena leche. Si todos nos pusiéramos en nuestro sitio, los mandones, las maricaprichines, las superjefas hembristas, los misóginos, los totalitaristas y los asusta-empleados… no existirían, o como poco estarían en 'peligro' de extinción.

Deja a las ovejas para el queso, y empieza a plantarle cara al jefe o jefa de turno. ¿Qué hacer si te despiden? ¿Por qué te tendrían que despedir? ¿Acaso no te podrían ascender? Nunca dejes de hacer nada por miedo a que te 'castiguen'. Eleanor Roosvelt opinaba que nadie nos podía hacer sentir inferiores si no era con nuestro consentimiento. Asimismo te diré que nadie te despide, en verdad, te impulsa hacia tu destino. En tiempos de crisis la gente suele tener una excusa –eso cree la mayoría- muy justificada para hacerse los redileros, o sea, ovejitas que balan, se callan o levantan la patita cuando el jefe o la jefa aparecen en escena. Los adictos al redil siempre tienen una excusa. Opino que 'los perdedores siempre tienen una excusa. Mientras que los ganadores siempre tienen un plan y si no, lo inventan.'Al personal jeferil le encanta amedrentar, asustar, sacar a pasear el coco como medio de persuasión. Lo hacen porque funciona, es tremendamente efectivo. Un cambio de mentalidad es lo oportuno. La actitud es fundamental.

Respeto, sí. Servilismo, no. Nunca te calles algo por miedo a que tomen represalias contigo. Nunca permitas que te humillen o falten al respeto por no perder el trabajo o un aumento. El dinero paga cosas pero no compensa la prostitución de la dignidad. El despido no debería ser algo traumático siempre y cuando confiásemos en nuestras capacidades y acostumbrásemos a ser nuestros mejores espónsores positivos, esto es, nos recordásemos nuestras fortalezas y nos apoyásemos en nuestras capacidades, talentos, dones. "Siempre saldrás adelante. Eres una persona con muchos recursos. Sabes apañártelas muy bien." Esta debería ser la consigna a grabarte en la corona, ya seas mujer u hombre. Si toda nuestra vida hubiese estado presidida por gente que hubiese creído en nosotros, que hubiese visto nuestros talentos… todos seríamos ganadores.  Para empezar puedes ser tu propio jefe. No permitas que te contrate alguien a quien tú no contratarías, ¡jamás! Practica el entrevistar a quién te va a contratar. A muchos seguro que no los contratarías como jefes o jefas, pues no lo valen, ni están a la altura. Nunca permitas que te mande alguien que no está dispuesto a respetar a la persona.

Nunca le des la oportunidad de contratarte a alguien que pueda llegar a tener celos de tus capacidades, personalidad o talentos. No a los jefes que creen que sus empleados no tienen alma, y son números fríos en una hoja de papel, ovejitas dispuestas a balar y levantar la patita para aplaudir las ocurrencias del jefe y/o disimular su incompetencia. Si te impulsan hacia tu destino, abre las alas y déjate llevar por la corriente favorable. Recuerda: lo que permites es lo que promueves.

Los ganadores siempre tienen un plan. Triunfar tiene que ver con desarrollar un trabajo que se ajuste a tu escala de valores, las respete y te engrandezca como ser humano.

Un conflicto puede ser una oportunidad para confrontar tus demonios.  ¿Cómo pasar con éxito por las turbulencias que ocasionan los despidos masivos y a discreción en épocas de crisis y no tan crisis?  La actitud es fundamental: tómatelo como que te impulsan hacia tu destino. La mentalidad es la clave: asúmelo como una oportunidad. Contempla el panorama como un campo que se abre ante ti y en el que puedes sembrar lo qué tú quieras.

Ahora bien, para alimentar la actitud y la mentalidad de forma sana, nada como aprender a ser tu mejor sponsor positivo, lo cual consiste en:

1- Hacerte una lista de tus capacidades, dones, talentos, habilidades, recursos.
2- Aprenderte la lista de memoria.
3- Confiar en ti.
4- Pensar realísticamente: antes de ti otros las han pasado canutas, lidiaron con situaciones críticas, y sin embargo, salieron de ellas. La humanidad no siempre lo ha tenido fácil.
5- Pensar positiva y reforzadoramente: Los ganadores se crecen ante los infortunios.
6- Si otros pueden, tú también.
7- En todo mar de problemas hay una isla llamada oportunidad.
8- Mientras hay vida hay esperanza.
9- Usa tu cabeza para pensar e idear soluciones no para calentártela con apestosas ideas destructivas.
10- Sonríe. Practica el sonreírle a la vida.
11- Averigua cuál es tu escala de valores. Hazte con una buena cuenta llena de valores intangibles como la alegría, el amor, la amistad, la confianza, el buen humor, el disfrutar…
12- Practica la sencillez.
13- Amplía tu círculo de amistades. Mi abuelo solía decir que había que tener amigos incluso en el infierno, nunca sabes quién te podrá echar una mano en un momento de apuro. Ergo, trata bien a la gente, y el mundo te devolverá el favor.
14- Aprovecha para meditar acerca de tu misión vital: ¿es tu trabajo tu misión? ¿Amas lo qué haces? ¿Podrías hacer algo más dichoso con tus talentos? Si estuvieras en una isla desierta y el dinero no existiera, ¿harías lo mismo que haces? ¿Trabajarías en lo mismo?

Los ganadores siempre tienen un plan 'C', y sino, lo inventan.


Odio la realidad, pero continúa siendo el mejor lugar donde conseguir un buen bistec.
Woody Allen
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