Certificación de coaching, cursos de coaching, Inteligencia Emocional
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Rosetta Forner
Escritora, Coach (hadamadrina), tertuliana en TV y columnista en La Razón



Rosetta, te defines como una hadamadrina… ¿Qué  es  una “hadamadrina”?

Procedo, profesionalmente hablando, del mundo de la Publicidad, esto es, antes de convertirme en Anticoach & ánimacoach (1) fui publicista. A ello se debe, que sepa que, un producto, debe posicionarse diferenciándolo muy bien de la competencia (tanto directa como indirecta). Cualquiera que estudie ‘coaching’ puede ser coach, pero Hadamadrina se nace, puesto que ello tiene que ver con dones y con la misión vital. Dado que veo más allá de las apariencias y de las máscaras de las personalidades de supervivencia y opero a nivel de alma, soy hadamadrina.  El coach, por regla general opera a nivel de conductas, en el presente y en base a unos protocolos. Mientras que yo, trabajo con la persona desde su dimensión espiritual y como un todo holístico en sus distintos espacios y tiempos, una suerte del ‘Jungle Gym’ de Robert Dilts, pero con alma y con tratamiento hadamadrina. Si el alma está bien, todo está bien. Por eso trabajo desde el nivel más profundo (psique o alma) hacia fuera, y en cualquier marco de referencia temporal (pasado, presente, futuro, pasado remoto, futuro lejano, presente ambiguo…). Lo importante es dar con la clave de lo que se sucede a esa persona (síntoma). Nací hadamadrina (ya dije que se basa en talentos o dones), porque desde que llegué tenía claro a qué había venido y por qué había venido. Me he traído un ‘paquete’ de capacidades específicas que me permitan alcanzar mi objetivo, o sea, ejercer mi misión hadada. El camino no es fácil, puesto que no soy nada contemporizadora ni le digo a la gente lo que quiere oír (como hacen algunos en el coaching, lo cual lo he bautizado como ‘el cuenting del coaching’), si no lo que le viene bien oír. Despierto a la gente, lo cual fascina a uno y fastidia a otros. Asimismo, al ser hadamadrina soy impolíticamente incorrecta (ImpInc). Ergo, no me rijo por las leyes del CdR (Club del Redil), ni le hago la pelota a nadie. Soy creativa, creo caminos y no sigo los de otros, lo cual no me impide reconocer  que hay cosas muy bien hechas por otros: ha habido, y habrá, gente que ha hecho aportaciones maravillosas y muy interesantes. No todo está hecho, por eso yo quiero aportar mi toque de varita hadada y singular. Despertar a los ‘unique among unique’.

 ¿Qué encontrarán los lectores en tu último libro “Que no te la den con queso”?

Se nos anima a creer sin analizar. Sin considerar que las ‘cosas, a veces, no son lo que parecen’, o que ‘ni tan siquiera existen’.  Si no quieres ser ovejita redilera, aprende a no hacerle la pelota al jefe de la manada. Una cosa es el queso de oveja (¡buenísimo!), y otra redilear. En Que no te la den con queso encontrarás muchas ideas rosettianas, una manera de relacionarse con la realidad, documentarse y practicar el sentido común para que el CdR no se la de con queso, esto es, no les engañen. Porque es muy cómodo no pensar, pero sale caro puesto que la rebeldía es un factor fundamental para poner en práctica la singularidad y ser uno mismo le pese a quién le pese menos a la salud emocional y espiritual de uno, así como un divertido decálogo sobre las apariencias y cómo defenderte de ellas y toda una filosofía de vida: autenticidad, valor, trabajo duro, amor y respeto a la dignidad de uno mismo.  En mi mundo los quesos están divinos…  Si te quedas, te enseñaré a degustarlos y a averiguar qué hay que hacer para que nunca más te la den con queso… ¡malo! Aprende a diferenciar los quesos exquisitos de los podridos: Se nos anima a creer sin analizar. Sin considerar que las “cosas, a veces, no son lo que parecen”, o que “ni tan siquiera existen”. Si no quieres ser ovejita redilera, aprende a no hacerle la pelota al jefe de la manada. Una cosa es el queso de oveja (¡buenísimo!), y otra redilear. Ponte los límites, no te rebajes ni cotices a la baja en tu propia Bolsa particular.
Aprende a distinguir la realidad de la fantasía y no zamparte lo que te ofrezcan.

Este párrafo pertenece al prólogo de Nieves Herrero para mi libro:

Rosetta Forner se ha convertido en la mejor entrenadora personal a la que uno puede acudir en busca de ayuda. Una especie de hada buena a la que consultar cuando el mundo se nos viene abajo. Esos  momentos en los que la soledad ahoga y la botella nos parece medio vacía por mucho que los demás se empeñen en lo contrario. Una especie de conciencia a lo “Pepito Grillo” capaz de empujarte hacia zonas inexploradas por miedos atávicos, irracionales. Rosetta nos da en cada una de estas páginas, pequeños golpes en la conciencia, zarandeos en el alma, para que despertemos del letargo en el que muchas veces nos empeñamos en vivir.  Cada frase de este libro es una invitación a alejarnos del CdR, el Club del Redil, al que profesa una constante y machacona repulsa. Rosetta hace ya muchos años que hizo una apuesta personal por cambiar el mundo, o mejor dicho, por sacar de los seres humanos lo mejor de sí mismos. Ha hecho suyo el grito del mayo del 68: “¡Imaginación al poder!” y aquel otro de:”¡Viva la diferencia!”.
En “Que no te la den con queso” –un libro de cabecera para rescatarte de los naufragios cotidianos”-  Rosetta asegura que “mejor nos iría si nos sintiéramos ganadores en lugar de perdedores”. Una mano amiga para sacarnos de tantas aguas turbulentas en las que nadamos perdidos sin un rumbo fijo. Un “arma” para saber defenderse de los que llama “Tocapelotis”,”Miseratis” y “Torquematis” que nos encontramos de forma constante y repetitiva en nuestra vida. Rosetta nos invita a buscar alternativas, a hacer planes, a volverlo a intentar…frente a la actitud negativa del que tira la toalla, se desprecia y se rinde.

 ¿Cómo conociste el mundo del Coaching y PNL? ¿Cómo fue la experiencia de estudiar PNL con Robert Dills y Judy DeLoizer?

La PNL llegó a mí, pero el Coaching, no, más bien fue al revés. Luego lo explico. Para mi Robert y Judy fueron algo más que profesores, fueron mis mentores y amigos del alma. Ergo, mi vivencia a lo largo de los ocho años que estuve en su escuela primero como estudiante y más tarde como ‘resource person’ (asistente en clase o trainer de apoyo), fue sumamente enriquecedora a muchos y variados niveles. Más allá del fantástico aprendizaje de una PNL impartida con maestría por parte de Robert y con genialidad por parte de Judy (es única, sin ella la NLPU no sería lo mismo), fue mi aprendizaje a nivel de alma con ellos descubrí que tengo alas en el nivel de identidad, y mi misión humana se destapó en todo su esplendor. Judy me bautizó como ‘The midwife of the human spirit” (algo así como ‘la comadrona del espíritu humano), lo cual me honra y llena de alegría las almas. Así es, ayudo a nacer al alma de la persona a una nueva realidad. Asimismo, Robert me mostró muchas dimensiones de mí misma a lo largo de los años que fui su alumna, pues como mentor fue un ángel de descubrimiento para mí. Merced a él sé de dones que yo ignoraba tener, al igual que ser ‘unique among unique’ según sus palabras. Mi vivencia californiana es uno de los mejores regalos que me he dado a mi misma. Antes de residir en Santa Cruz, yo ya había residido en EEUU en Wisconsin y asistido a la universidad, lo cual me había permitido entrar en contacto con estilos de trabajo y enfoques aún desconocidos en España, como por ejemplo el ‘caoching’ (coach en Inglés americano es ‘autobús’, y dado que los equipos viajaban en bus con su entrenador psicológico, éste tomó el nombre del ‘buc’, pasando a llamarse ‘coach’ la figura del ‘Life coach’ o entrenador. Los americanos son únicos en eso de crear ‘términos marketinianos’).  Al fin y al cabo, el coaching es una manera de ‘entrenamiento’ o de ‘terapia’ que se diferencia de la terapia tradicional psicológica. Ahora bien, la calidad del ‘coach’ dependerá tanto de su formación académica, grado de profesionalidad, como de sus cualidades como ser humano y profesional, su integridad y su madurez psicológica. Ser un buen coach (competente mínimamente), lleva tiempo y esfuerzo, por eso muy pocos, en mi opinión, son auténticos coaches, la mayoría son aficionados o arribistas (aprovechan una coyuntura al estilo de la burbuja inmobiliaria). Como veis soy ImPinc.

Vivimos tiempo difíciles, de crisis económica. ¿Cómo podemos hacer para mantener la ilusión pese a la realidad que nos plantean diariamente los medios de comunicación?

Este es el artículo que publiqué  este viernes 18 Noviembre en LA RAZÓN (soy columnista los viernes: ‘Que no te la den con queso’, se titula mi columna en las páginas de ‘Sociedad’). Lo reproduzco aquí para ilustrar mis ideas a cerca de la ‘verdadera crisis’:

“UNA CRISIS ESPIRITUAL
Nos han hecho creer que el dinero anda escaso y que la crisis económica es una realidad. En mi opinión, la crisis es la consecuencia de haberle dado más valor a lo material que al ser humano y a la vida misma. Cuando el dinero escapa de nuestras vidas, la crisis hunde sus raíces en lo espiritual. La prosperidad tiene que ver con el alma. El ser humano ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste. Sin amor no podemos vivir ni en la infancia ni a cualquier edad, pero nos las podemos apañar sin dinero, éste paga cosas, nada más. Nos hemos equivocado dándole rango de ‘dios’: no somos mejores, o ‘más’, que otros cuando lo poseemos ni una ‘m’ cuando nos da la espalda. Considero que ésta época de ‘crisis’ es una oportunidad para revisar nuestros valores humanos y la manera que tenemos de manejar nuestros destinos en lo económico. Vivir por encima de las posibilidades trae malas consecuencias. Quien lleva las riendas de su vida, sabe que es un ser valioso independientemente de sus posesiones materiales. Cuando creemos en nosotros (autoestima sana), nos sentimos igual de ricos con cinco que con mil. Cuando la autovaloración es baja, uno se siente miserable y fracasado por más que tenga. Conviene reflexionar sobre qué lección espiritual encierran tanto la crisis personal como la global. Más vale persona que bienes. El dinero va y viene por la  vida, pero lo que no vuelve son los momentos vitales desperdiciados en lamentarnos. Por cierto, el hombre feliz no tenía camisa.”

 Asimismo, es bueno centrarse en la realidad personal de uno, y recordarse que la Humanidad ha pasado por diferentes épocas, algunas muy duras y con grandes dificultades, superando obstáculos de todo tipo. Si ellos lograron superan épocas convulsas, guerras, pestes, pobreza extrema, nosotros también lograremos. Hay que hablarse con reforzamiento positivo, no hay que usar el terrorismo psicológico (se lleva mucho el amedrentar a la gente, para así tenerla sometida). Una cosa es ser realista y otra muy diferente es ser derrotismo. Hemos pasado del modo ’alucinar’ (creerse que con tan sólo ‘imaginar algo’ ya se consigue, a lamentarse, victimizarse y tirar la toalla. Tenemos que luchar, asumir que la vida humana tiene sus más y sus menos. Es más, debemos redefinir el TRIUNFO, cada uno debe aprender a triunfa a su manera, tener claro sus valores y vivir acorde a ellos, pasando de las consignas del CdR (Club del Redil). Nadie vive nuestra vida por nosotros, por eso uno mismo ha de llevar las riendas acorde a sus principios y no a los del CdR. Hemos vivido tiempos de ‘fantasías animadas de ayer y hoy’, mucha gente es muy inmadura psicológicamente, por eso se creen con tanta facilidad ‘que los burros  vuelan’ que les cuentan muchos libros y muchos políticos, y los mas media… Madurar, crearse un criterio propio, nos mantendrá a salvo del ‘terrorismo y derrotismo psicológico’ de este CdR.

Rosetta, ¿en tu opinión cuál sería el secreto para tener una vida plena y feliz?

No hacer caso de libros como ‘El Secreto’, por ejemplo. Aprender a ser realistas, tener claro ‘derechos y responsabilidades’, aprender a hacer lo que nos pase por la corona, asumir que somos lo mejor que nos ha pasado. Tener claro que uno es co-responsable de sus resultados (contribuimos por ‘acción’ y por ‘omisión’). Asumir que cada día es una nueva oportunidad para vivir plenamente, y que mañana uno puede que ya no esté aquí. Asimismo, asumir que cada uno de nosotros llenamos nuestro ordenador central (mente) con las ideas que decidimos para nosotros mismos, así que mejor llenarlo con ideas que nos refuercen y den ánimos que con ideas apestosas que nos emponzoñen el alma. Sólo tenemos una vida para ser vivida. La responsabilidad es nuestra. No podemos decidir las circunstancias, pero su la actitud frente a las mismas. No hay que emular al vecino ni tenerle envidia, mejor aprender a vivir nuestra vida acorde a nuestras normas, metas, ideas, sueños y con estilo propio. Fluir en vez de tropezar con todo. La única persona que tiene acciones en la ‘empresa Rosetta’, soy yo, eso significa que sólo yo soy dueña de mis ideas, responsable de mis resultados y que en mi alma sólo manda mi espíritu con la bendición de Dios (soy un ser espiritual viviendo una vida humana). La vida humana tiene cosas ‘duras’, perder a un ser querido nos llena de tristeza el alma, aún a pesar de creer en la vida después de la vida. No es agradable un despido, pero puede ser la ‘impulsación hacia nuestro destino’ (re-encuadre). Una bancarrota puede suponer el cambio a una vida más plena, un despertar de los dones dormidos. Un divorcio es un pasaje a la felicidad, a desplegar las alas. La actitud es fundamental, pero ella se basa en las creencias del alma, y ahí, en el alma, está la clave para tener una vida plena y feliz. Eso sí, sin olvidar, que el vivir es una tarea diaria.

ACLARHANDO (con H de hada), que es eso del Anticoaching & ÁNIMAcoaching (1). Con ‘anti’ no quiero decir que esté en contra del coaching, ni mucho menos. Ahora bien, si estoy en contra de la mediocridad profesional y de la demagogia en el Coaching, y en cualquier otra área profesional y vital. Estoy a favor de la profesionalidad, del trabajar en pro y por el bien de una persona. A lo largo de estos años he visto cómo se ha dado (en mi opinión) una desvirtuación del coaching, y como a éste se han ido sumando ‘egos hinchados’, personas que se parapetan detrás de títulos de dudosa utilidad o disimulan su incompetencia con títulos rimbombantes, o supuestas excelencias por aquello de que pagan cuotas a ‘clubs’ que les publicitan como algo que no son. Asimismo, observando la ignorancia, y la inmadurez de mucha gente, no es de extrañar que no sepan distinguir un ‘coach demagógico’ de uno profesional. Tan sólo quiero desmarcarme del coaching incompetente, y por eso prefiero crear un nuevo estilo de coaching. Como dije al principio antes de ánimacoach fui publicista, y se lo importante que es desmarcarse de lo malo y dejar bien claro el posicionamiento, lo cual, dicho sea de paso, es fácil percibirlo en mis libros cuando se tiene sentido común y cierta madurez psicológica (el resto, ve lo que quiere ver, no lo que yo cuento). Bienvenidos sean todos aquellos que de verdad son y quieren ser profesionales auténticos.  ¿Quieres ser un coach con alma? En ese caso, serás bienvenido a mi Escuela de ÁNIMACOACHING & ANTICOACHING ®, es marca registrada.


El hombre tarda dos años en aprender a hablar. Y el resto de su vida para aprender a callar.
Anónimo
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