Que no te la den con queso. Las ovejas tienen su encanto cuando se trata del queso y de la buena leche. Si todos nos pusiéramos en nuestro sitio, los mandones, las maricaprichines, las superjefas hembristas, los misóginos, los totalitaristas y los asusta-empleados… no existirían, o como poco estarían en 'peligro' de extinción.
Deja a las ovejas para el queso, y empieza a plantarle cara al jefe o jefa de turno. ¿Qué hacer si te despiden? ¿Por qué te tendrían que despedir? ¿Acaso no te podrían ascender? Nunca dejes de hacer nada por miedo a que te 'castiguen'. Eleanor Roosvelt opi...